Redacción: Antonio Villeda
La confianza del consumidor en Estados Unidos cayó a su nivel más bajo en más de cuatro años en marzo, debido a la creciente preocupación por una posible recesión y la inflación provocada por los aranceles. Según el Conference Board, el temor por el impacto de las políticas comerciales y la incertidumbre económica se reflejaron en un descenso significativo en las expectativas de futuro de los consumidores, que alcanzaron niveles propios de una recesión.
El impacto de los aranceles impuestos por el presidente Donald Trump ha generado confusión en los mercados, especialmente entre los consumidores mayores de 55 años, cuyo nivel de confianza se desplomó. Aunque los consumidores más jóvenes mostraron un ligero aumento en su confianza, los hogares con ingresos más altos no se vieron tan afectados, lo que contrasta con el pesimismo generalizado en otros grupos de ingresos.
A pesar del panorama negativo, los consumidores no parecen dispuestos a reducir su gasto de manera drástica, aunque sí han ajustado sus planes de compra, especialmente de automóviles. En cambio, las compras preventivas de electrodomésticos, como televisores y refrigeradores, aumentaron debido a las expectativas de que los precios suban por los aranceles. Las ventas de viviendas también repuntaron ligeramente, impulsadas por tasas hipotecarias más bajas, aunque la incertidumbre económica podría limitar este crecimiento.
La mediana de las expectativas de inflación a 12 meses subió al 5.1%, el nivel más alto desde mayo de 2023, lo que refleja la preocupación por un aumento de precios. Sin embargo, los economistas sostienen que la relación entre la confianza del consumidor y el gasto sigue siendo débil, aunque advierten que el deterioro continuo podría afectar el crecimiento económico y la inflación en el futuro cercano. La Reserva Federal ha ajustado sus expectativas de crecimiento y anticipa una inflación más alta de lo esperado para este año.
