Redactor: Sam Torne
El gobierno de México ha eliminado oficialmente las restricciones impuestas al maíz transgénico, en cumplimiento con el fallo del panel de solución de diferencias dentro del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). La medida, publicada en el Diario Oficial de la Federación (DOF), revoca varias disposiciones previas y representa un giro significativo en la política agrícola y comercial del país.
Este cambio se produce tras la resolución del panel internacional en diciembre de 2024, en la que se determinó que las restricciones de México al maíz genéticamente modificado violaban las obligaciones comerciales del T-MEC. Aunque el gobierno mexicano ha señalado que respeta pero no comparte la decisión, ha cumplido con la eliminación de dichas limitaciones.
El fallo del panel y su repercusión en la política agrícola
El panel de solución de controversias resolvió que México debía ajustar su normativa para alinearse con los compromisos adquiridos en el T-MEC, argumentando que las restricciones impuestas al maíz transgénico carecían de una justificación científica suficiente dentro del marco comercial del tratado.
La administración mexicana defendió su posición afirmando que las regulaciones estaban enfocadas en la protección de la salud pública y los derechos de los pueblos indígenas. No obstante, el fallo del panel es inapelable, lo que llevó al gobierno a eliminar las disposiciones que prohibían la importación y uso del maíz transgénico.
La iniciativa presidencial para prohibir el maíz transgénico
A pesar de la eliminación de estas restricciones en cumplimiento con el T-MEC, la presidenta Claudia Sheinbaum ha propuesto una reforma constitucional para prohibir el cultivo de maíz transgénico en el país.
La iniciativa busca modificar los artículos 4 y 27 de la Constitución, estableciendo que el maíz es un elemento de identidad nacional y que su siembra debe permanecer libre de organismos genéticamente modificados.
El texto propuesto para la Constitución señala que:
- El maíz es un elemento de identidad nacional y su cultivo debe mantenerse libre de transgénicos.
- Se debe priorizar el manejo agroecológico de los cultivos.
- El Estado debe garantizar el desarrollo rural integral, promoviendo el bienestar de las comunidades campesinas.
La reforma necesitaría la aprobación del Congreso de la Unión y al menos 17 congresos estatales para entrar en vigor.
