Redacción: Antonio Villeda
Tras el anuncio de los nuevos aranceles del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, los países afectados comenzaron a reaccionar y buscar un diálogo. La primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, calificó la medida como un error y subrayó que no beneficia a ninguna de las partes. Además, expresó el deseo de evitar una guerra comercial que podría debilitar a Occidente.
La Asociación Alemana de la Industria Automotriz advirtió que los aranceles solo traerían consecuencias negativas, señalando que la Unión Europea debe actuar unida y negociar para evitar daños mayores. El secretario de Negocios británico, Jonathan Reynolds, adoptó un tono conciliador, destacando la importancia de mantener la calma y trabajar hacia un acuerdo con Estados Unidos.
El primer ministro polaco, Donald Tusk, insistió en que la amistad entre países debe basarse en una colaboración recíproca, mientras que el primer ministro australiano, Anthony Albanese, calificó los aranceles como una medida injustificada, considerando que no son propios de un amigo. Las reacciones globales reflejaron una creciente preocupación por las consecuencias económicas de los gravámenes.
En América Latina, Brasil manifestó su intención de tomar acciones en defensa de sus intereses, incluyendo recurrir a la Organización Mundial del Comercio. Costa Rica también buscará un diálogo con Estados Unidos para mejorar el acceso a sus productos, mientras que el presidente colombiano, Gustavo Petro, calificó los aranceles de “gran error”, generando un amplio debate internacional sobre las medidas comerciales de Estados Unidos.
