Ciencia descubre vitamina con gran impacto en la salud del hígado

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Redacción: Diego Martínez 

Investigaciones recientes revelan una vitamina con beneficios para la salud hepática y su posible impacto en la esteatohepatitis y el bienestar general del hígado.  

Investigaciones recientes difundidas por la Sociedad Americana para el Estudio de Enfermedades del Hígado (AASLD) señalan que la vitamina E, también conocida como tocoferol, puede contribuir a mejorar la salud del hígado y a frenar la progresión de la esteatohepatitis no alcohólica, una enfermedad caracterizada por la acumulación de grasa e inflamación hepática. 

El análisis, basado en estudios clínicos realizados principalmente en Estados Unidos, evaluó a más de 3 mil 700 pacientes con enfermedad hepática grasa. Los resultados mostraron que la suplementación controlada con vitamina E, en dosis de entre 400 y 800 Unidades Internacionales diarias, se asoció con mejoras en la función hepática y una reducción de la inflamación y la fibrosis en el hígado. 

La vitamina E destaca por su potente efecto antioxidante, ya que ayuda a proteger las células hepáticas del daño causado por el estrés oxidativo, uno de los principales factores involucrados en el desarrollo del hígado graso y su progresión a esteatohepatitis. Por esta razón, se ha convertido en una de las vitaminas más estudiadas dentro del tratamiento complementario de estas enfermedades. 

Además del uso de suplementos, los especialistas subrayan que la vitamina E puede obtenerse de forma natural a través de la alimentación. Entre los alimentos con mayor contenido se encuentran aceites vegetales como el de girasol, oliva y cártamo; frutos secos y semillas como almendras, avellanas y semillas de girasol; así como vegetales de hoja verde como espinaca y brócoli. También está presente en aguacate, cereales fortificados y algunos pescados. 

Los expertos advierten que, al tratarse de una vitamina liposoluble, su consumo en forma de suplemento debe ser supervisado por un profesional de la salud, ya que el exceso puede generar efectos adversos. En ese sentido, recalcan que la suplementación no sustituye los cambios en el estilo de vida, los cuales siguen siendo la base del cuidado hepático. 

Mantener una dieta equilibrada, realizar actividad física regular, controlar el peso corporal y reducir el consumo de alimentos ultraprocesados son medidas fundamentales para prevenir y tratar el hígado graso. La evidencia científica indica que la vitamina E puede ser un apoyo importante, siempre que forme parte de un enfoque integral de salud. 

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