Redacción: Grecia Rodriguez
De pelear por 40 puestos en 2018, pasan a pelear por 5 en 2026; la ola azul no se repetirá: el mapa ha cambiado, 16 demócratas en territorio Trump con $300 millones en juego; será la batalla más ajustada por la Cámara en décadas.
La lucha por el control de la Cámara de Representantes presenta un panorama diferente al de hace ocho años, cuando los demócratas arrasaron con más de 40 puestos. Estrategas de ambos partidos coinciden en que repetir aquella “ola azul” no es posible. El cambio más significativo se establece en el mapa electoral. La redistribución de distritos y la polarización política han reducido drásticamente los puestos competitivos. Mientras que en 2018 los republicanos defendían casi dos docenas de distritos ganados por Hillary Clinton, ahora existen 16 demócratas en distritos donde Trump predominó, frente a apenas siete republicanos en territorios de Kamala Harris.
Jesse Ferguson, estratega demócrata, da la paradoja: “Si tuviera que juzgar el entorno, preferiría ser nosotros, y si tuviera que juzgar el terreno, preferiría ser ellos”. Los demócratas tienen historia a su favor, han ganado puestos en casi todas las intermedias desde 1938, y su mensaje sobre accesibilidad a resonado en elecciones recientes. Sin embargo, enfrentan desventajas financieras: MAGA Inc. cerró 2025 con 300 millones de dólares, y la popularidad de los líderes demócratas cayó 44 puntos desde enero, comparado con 28 puntos en 2017.
Los republicanos apuestan a que las mejoras económicas sean percibidas por votantes antes de noviembre. Matt Gorman, exdirector del NRCC, señaló que la situación es “mucho más fluida” que en 2018. La redistribución de distritos podría darles hasta nueve puestos adicionales en Texas, Ohio, Missouri y Carolina del Norte, mientras los demócratas esperan ganar cinco en California. Una decisión eventual de la Corte Suprema que debilite la Ley de Derecho al Voto podría alterar más el mapa, permitiendo eliminar a distritos pequeños.
El tema migratorio divide al Partido Republicano. Sarah Chamberlain, de la Republican Main Street Partnership, advirtió: “No podemos tener más Minnesotas”, en referencia a los tiroteos de agentes federales contra manifestantes que dañaron el índice de aprobación de Trump. La visita de Trump a Iowa reveló otro problema, que es que sus votantes no necesariamente apoyan a otros republicanos cuando su nombre no está en la papeleta. Trump ganó el primer distrito por ocho puntos en 2024, pero la representante Mariannette Meeks conservó el puesto por 799 votos.
Algunas contiendas clave incluyen el octavo distrito de Pensilvania, donde el republicano Rob Bresnahan enfrenta críticas tras convertirse en operador financiero activo después de ganar oponiéndose a estas prácticas, y el distrito 17 de Nueva York, donde Mike Lawler defiende territorio ganado por Harris con fuerte capacidad de recaudación. Con nueve meses hasta las elecciones, quien controle la Cámara probablemente lo hará con muy pocos puestos de ventaja.

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