Redacción Carlos Villa
Con sede en la base aérea militar en el municipio jalisciense de Zapopan, la SEDENA rindió un homenaje póstumo a los 25 elementos que perdieron la vida tras el operativo en Tapalpa contra el líder criminal que controlaba gran parte del país, más tarde sus restos fueron enviados a su lugar de origen.
Siempre que ocurren detenciones a líderes criminales estratégicos en el combate a la estructura del crimen organizado dejan a su paso inestabilidades sociales en los desafortunados contextos donde tienen lugar los operativos, fue el caso de la detención de Oseguera Cervantes en el estado de Jalisco.
Poco se habla acerca de las bajas de los miembros del CJNG (C. Jalisco Nueva Generación) pero sobre todo de los cuerpos militares de las Fuerzas Armadas que pierden la vida durante operativos a donde se exponen fríamente con el objetivo de entregar sus vidas a costa de acabar con líderes estratégicos que dañan al país.
Es por eso que este miércoles el ejército mexicano en la Base Aérea Militar No.5 en Zapopan realizó los honores fúnebres a los miembros que perdieron la vida en el operativo en Tapalpa el pasado domingo.
Fueron un total de veinticinco elementos de las distintas corporaciones de las Fuerzas Armadas de nuestro país, entre ellos la Guardia Nacional que combatieron determinantemente a los sujetos armados que combatían el operativo para que “El Mencho” pudiera escaparse tras las sierras montañosas del rural pueblo mágico de Tapalpa.
En el homenaje organizado por la Secretaría de la Defensa Nacional, los féretros fueron arropados y cubiertos por la bandera nacional montándoles alrededor una guardia de honor en un inicio. Ya en el orden del homenaje, se dio el último pase de lista para el personal fallecido al son de la banda de guerra que entonaba el toque militar de silencio.
Posteriormente, se dio paso a la lectura de una semblanza que representaba la heroica y digna labor de los elementos “preservar su memoria y legado, ejemplo de lealtad, disciplina y servicio por México” entre varios calificativos que se emplearon para describir su labor.
Cuando terminó la ceremonia, le entregaron a las familias de los caídos la bandera nacional con el nicho simbolizando el legado y lo que significó para el país entero su alto compromiso con su labor, se expresaron las condolencias a nombre de la Secretaría de la Defensa Nacional y finalmente trasladaron los féretros a sus respectivos lugares de origen en una aeronave de la Fuerza Aérea Mexicano que despegó desde Jalisco.
Así como se rindió un homenaje a las fuerzas armadas que combatieron fuertemente a civiles armados posiblemente mexicanos también, lo que no se aprecia lo suficiente de estos operativos neurálgicos en el ataque al crimen organizado son todas las defunciones que traen consigo.
Incluso durante el partido que disputó la selección mexicana la noche del miércoles en Querétaro, al extender la bandera nacional a lo largo de la cancha, se rindió un minuto de silencio en honor a estos cuerpos del ejército mexicano.
Las bajas de héroes anónimos, familias que no tenían que estar en medio de un fuego cruzado, comerciantes, trabajadores de servicios públicos; mexicanos que pierden la vida a causa de momentos desafortunados se convierten en una cifra con la que dolorosamente los gobiernos que dan luz verde a estos operativos indirectamente tienen que cargar.

¿Te gustó nuestra nota? ¡Contáctanos y deja tu comentario! AQUÍ
Conoce nuestra red ANCOP Network AQUÍ

