Redacción: Naomi Vargas
La Secretaría de la Defensa Nacional envió 90 efectivos del Cuerpo de Fuerzas Especiales al estado de Chihuahua. Su misión: reforzar patrullajes, disuasión y prevención ante la presencia de grupos delictivos. Se coordinarán con el Ejército, la Guardia Nacional y la Fuerza Aérea como parte de un operativo integral.
La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) informó que este domingo arribaron a Chihuahua 90 elementos de sus Fuerzas Especiales para fortalecer el despliegue operativo en el estado. Según el comunicado oficial, el envío busca coadyuvar con las autoridades locales y federales para inhibir la actividad de grupos criminales que operan en la región.
Los soldados llegaron a bordo de un avión Boeing 727 de transporte pesado de la Guardia Nacional, procedentes de la Base Aérea Militar No. 19 en la Ciudad de México, y aterrizaron en el Aeropuerto Internacional “Roberto Fierro Villalobos” de Chihuahua. La 5ª Zona Militar en la entidad recibirá este refuerzo para desplegar acciones coordinadas con el Ejército, la Fuerza Aérea y la Guardia Nacional.
De acuerdo con la Sedena, el papel de estos elementos de Fuerzas Especiales será muy activo: realizarán patrullajes, labores de disuasión, prevención y vigilancia con jurisdicción compartida entre los tres niveles de gobierno. Aun así, la institución subraya que operarán con apego a la Ley Nacional sobre Uso de la Fuerza, respetando los derechos humanos de la población local.
El refuerzo llega en un momento clave: Chihuahua ha sido foco de operación para diversas estrategias federales para combatir el crimen organizado, y la presencia de estas tropas de élite busca ser un elemento disuasorio para grupos delincuenciales. Analistas ven en este movimiento una señal clara de que el Gobierno refuerza su apuesta militar en zonas estratégicas para mantener un equilibrio entre presencia institucional y acción operativa.
Por su parte, oficiales de Defensa han indicado que estas Fuerzas Especiales apoyarán permanentemente las tareas que ya desarrolla la 5ª Zona Militar, sumándose al despliegue regular en puntos críticos y rutas estratégicas. Además, dejarán bases móviles para operaciones prolongadas y colaborar en labores de inteligencia con otras dependencias.
Aunque la Sedena asegura que la misión es de seguridad, no de ocupación, existen voces ciudadanas que preguntan por la duración de este contingente y sus objetivos a largo plazo. Organismos de derechos humanos, por ejemplo, piden mayor transparencia sobre las acciones planificadas y los mecanismos de rendición de cuentas para evitar abusos.
Este refuerzo militar podría marcar una nueva fase en la estrategia federal para combatir el crimen en Chihuahua. Si bien dependerá de la coordinación entre instituciones y del seguimiento en campo, el despliegue de estas 90 Fuerzas Especiales representa un compromiso tangible con la seguridad, más allá del discurso: es una apuesta operativa por restaurar la paz en una de las entidades más afectadas por la violencia.

¿Te gustó nuestra nota? ¡Contáctanos y deja tu comentario! AQUÍ
Conoce nuestra red ANCOP Network AQUÍ

