Redacción Marlone Serrano
El Gobierno de México confirmó que, a partir del próximo año, se implementarán impuestos más altos a bebidas azucaradas, cigarros y videojuegos, como parte del Paquete Económico 2026 presentado ante el Congreso. La medida tiene como objetivo desincentivar el consumo de productos considerados nocivos para la salud y generar recursos adicionales para las finanzas públicas.
Según Hacienda, estos ajustes no son estrictamente “nuevos impuestos”, sino incrementos a gravámenes ya existentes y la introducción de un control fiscal para el comercio digital y los videojuegos. Se espera que estas medidas aporten miles de millones de pesos adicionales, en un intento por reducir el déficit fiscal, que se proyecta en 4.1 % del PIB para 2026.
El gobierno asegura que los sectores más vulnerables no serán afectados, aunque no detalló cómo se garantizará que los precios no suban de manera automática. Además, los videojuegos violentos también verán un incremento en su costo, mientras que los refrescos y productos de tabaco se encarecerán con el nuevo esquema tributario.
El Paquete Económico 2026 contempla también ajustes en el Impuesto General de Importación para productos provenientes de países sin tratados comerciales con México, buscando fortalecer la industria nacional. Sin embargo, analistas advierten que esto podría aumentar el precio de productos básicos.
Hacienda subraya que, aunque la narrativa oficial resalta la protección de la salud pública, la recaudación de ingresos frescos también es una prioridad. Entre otras medidas, a partir de 2026, los bancos dejarán de poder deducir sus aportaciones al IPAB, lo que generará al fisco 10 mil millones de pesos adicionales.
Estas acciones forman parte de una estrategia que combina salud pública, regulación del comercio y necesidades financieras del país, aunque sus efectos en el consumo y la economía familiar serán objeto de debate en los próximos meses.

