Nuevos impuestos a productos chinos podrían impulsar inflación y encarecer insumos

Redacción: Fer Valdep 

El Gobierno mexicano anunció la imposición de nuevos aranceles a importaciones provenientes de Asia —principalmente China— . Esta es una medida que, según analistas y académicos, tendrá efectos mixtos sobre la economía nacional. Sectores como el vestido, el calzado y la juguetería podrían beneficiarse al reducirse la competencia de productos asiáticos de bajo costo; sin embargo, industrias manufactureras que dependen de insumos chinos enfrentarán mayores costos de producción.  

Mireya Pasillas, académica de la Escuela de Negocios del ITESO, advirtió que la medida inevitablemente provocará aumentos en los precios de diversos productos y, por ende, ejercerá presión al alza sobre la inflación. La especialista subraya que muchos bienes chinos son insumos para la manufactura local, por lo que el encarecimiento de esas importaciones puede traducirse en mayores costos para las empresas y consumidores.  

Según Pasillas, la estrategia también responde a la presión que Estados Unidos ejerce sobre México en materia comercial. Imponer aranceles a productos chinos puede dar a México un mayor margen de negociación con Washington y servir como “jugada de equilibrio” en la revisión del T-MEC. No obstante, la académica advierte que esa medida tiene doble filo, pues podría afectar la competitividad de industrias que requieren insumos asiáticos y generar tensiones con China, un socio clave en la diversificación comercial de México.  

El contraste sectorial es claro: mientras el vestido, el calzado y la juguetería se perfilan como ganadores por la reducción de oferta barata, sectores como la industria automotriz y otras manufacturas que dependen de maquinaria, componentes electrónicos o insumos químicos verán incrementados sus costos —lo que puede traducirse en pérdida de competitividad y precios más altos para el consumidor. En el caso de autos chinos, la tarifa actual del 20% podría subir hasta 50%, según lo planteado por la administración. Además, los aranceles se ampliarían a países asiáticos sin acuerdos comerciales con México, como Corea del Sur, India, Indonesia, Rusia y Tailandia, lo que complica la red de proveedores.  

El Gobierno chino ya rechazó la medida, que aún necesita la aprobación del Poder Legislativo. Esto pone a México en una posición compleja: si bien podría fortalecer la relación con Estados Unidos a corto plazo, también implica riesgos para su competitividad y sus lazos con Asia. Pasillas concluyó que “el reto será encontrar un equilibrio que permita aprovechar las ventajas sin frenar la competitividad del país”. 

En materia fiscal, la Secretaría de Hacienda proyecta un aumento importante en la recaudación por aranceles. Los ingresos por importaciones subirían de 174,986 millones de pesos en 2025 a 254,000 millones en 2026, lo que representa un alza del 40.7%. Este incremento contribuiría con el 23.4% del aumento total esperado en la recaudación. Aun así, estos impuestos siguen siendo un rubro menor dentro de los ingresos totales, ya que representarían solo el 4.4% del total tributario, muy por debajo del ISR, IVA e IEPS. La aportación al PIB, por su parte, pasaría de 0.45% a 0.61%. 
 

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