Redacción: Grecia Rodriguez
China eliminará aranceles a productos agrícolas canadienses a partir del 1 de marzo, tras la reunión de Mark Carney y Xi Jinping en Pekín. Este acuerdo abrirá las puertas a 49,000 vehículos eléctricos chinos al año.
China suspenderá a partir de este 1° de marzo los aranceles que se aplicaban a los productos agrícolas canadienses; esto representa uno de los acercamientos comerciales más significativos entre estos países en muchos años. Este anuncio llegó después de que el primer ministro Mark Carney se reuniera en Pekín con el presidente Xi Jinping; este movimiento deja claro que Canadá está buscando opciones comerciales a pesar de la presión que hay con Donald Trump.
Esta suspensión de aranceles estará vigente hasta el 31 de diciembre de 2026; eliminarán el arancel extra del 100% sobre la torta de aceite y guisantes canadienses y el 25% a lo que son langostas y cangrejos. Aunque puede parecer poca cosa, para los productores de este sector no lo es, ya que llevan meses absorbiendo estos costos. El anuncio fue hecho por el Ministerio de Comercio chino, donde describió esta decisión como parte de un “arreglo conjunto preliminar” alcanzado entre estos países.
La Comisión Arancelaria del Consejo de Estado agregó que el ajuste es una respuesta al “consenso importante” que se logró entre los líderes de estas naciones; en sí es una forma de decir que se concretó algo en la reunión que el ministro canadiense Mark Carney tuvo en Pekín con el presidente Xi Jinping a principios de año. En esta reunión también se dijo que Canadá aceptaría la entrada de 49,000 vehículos eléctricos chinos al año, con aranceles de 6.1%, ya que antes pagaban el 100%. Esto es un gran cambio para lo que está pasando con Europa y Estados Unidos sobre los autos chinos; es algo llamativo para los demás.
Apenas regresó Carney, aclaró los límites de este acercamiento. Aclaró que Canadá no tiene ninguna intención de firmar un tratado de libre comercio con Pekín. Y todo esto porque Donald Trump advirtió que, si Ottawa iba hacia esa dirección, pondría aranceles del 100% a los productos canadienses. Lo que es claro es que la relación entre Canadá y China no estaba, hasta hace poco, y fue en el mejor momento. Porque el punto de quiebre fue en 2018, cuando Ottawa detuvo a Meng Wanzhou, la directiva de Huawei, todo porque Estados Unidos lo pidió.
Como respuesta, China detuvo a dos canadienses, y desató una escalada comercial que tardó años en recuperarse. En 2023 hubo otro golpe y fue que Canadá acusó a China de interferir en sus elecciones. Por lo que no tenían una buena relación como para negociar rebajas arancelarias. Sin embargo, ahora estos dos países firmaron un “arreglo preliminar”. No es algo definitivo, para que no comprometa demasiado a ninguno de los dos países. Pero gracias a esto, Washington notó que Canadá tiene más opciones de las que Trump quisiera.

