El gobernador de la entidad sinaloense, Rubén Rocha Moya, presentó este sábado una solicitud formal de licencia temporal con carácter indefinido por un periodo superior a los 30 días. Esta decisión representa un retroceso en su reciente intento de reincorporarse a la administración estatal, del cual desistió tras el rechazo explícito de la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, y de diversos liderazgos de su propio partido político, el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena).
El mandatario local había retomado sus funciones gubernamentales el pasado viernes, tras haber permanecido ausente de su cargo durante tres meses debido a las investigaciones judiciales en curso en los Estados Unidos. El Departamento de Justicia de ese país señala al político sinaloense y a otros nueve servidores públicos de mantener nexos con el crimen organizado, específicamente por presunta conspiración con el Cártel de Sinaloa para el tráfico de narcóticos hacia territorio estadounidense a cambio de compensaciones económicas. Trascendió que Rocha Moya decidió reincorporarse a su cargo sin realizar una consulta previa con Palacio Nacional, rompiendo con la línea del gobierno mexicano que, si bien cuestiona las intenciones políticas de Washington, respeta los señalamientos a la espera de que las fiscalías nacionales los esclarezcan o certifiquen.
La reincorporación de Rocha Moya a la gubernatura generó una inmediata ola de críticas dentro de la estructura federal y local de Morena. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, manifestó públicamente en redes sociales que ningún interés individual debe colocarse por encima del bienestar nacional y del pueblo, añadiendo además que “el poder sin principios se vuelve arrogancia” y aclarando que se enteró del regreso del gobernador mediante plataformas digitales. Este posicionamiento fue respaldado de manera unánime por los gobernadores pertenecientes a dicho partido, quienes a través de un desplegado instaron a Rocha Moya a conducirse con madurez y responsabilidad institucional, desmarcándose de su decisión de retornar al poder. Ante esto, Sheinbaum adelantó que abordaría ampliamente el tema en su conferencia de prensa del lunes.
Paralelamente, el entorno de seguridad en el estado de Sinaloa se ha visto sacudido por acontecimientos judiciales recientes. Pocas horas antes del intento de retorno del gobernador, la Fiscalía General de la República detuvo a Fausto Corrales por su supuesta complicidad en el secuestro del narcotraficante Ismael “Mayo” Zambada y el encubrimiento del homicidio de Héctor Cuen, hechos ocurridos en julio de 2024. A esto se suma que Gerardo Mérida, quien fuera secretario de Seguridad en la gestión de Rocha Moya y que se encuentra bajo custodia en Nueva York desde mayo pasado, inició negociaciones formales para aportar información a la justicia de Estados Unidos.
Ante el aumento de la tensión política, simpatizantes de la oposición han convocado a manifestaciones ciudadanas para este lunes en el palacio de gobierno. Tras la entrega formal de este nuevo documento, corresponderá al Congreso del Estado de Sinaloa evaluar y determinar quién asumirá la jefatura del Poder Ejecutivo estatal de manera interina durante el periodo de ausencia de Rocha Moya, cuya primera separación del cargo ocurrió originalmente en mayo de 2026.

