Redacción: Jacqueline Sandoval
El consumo de refresco y tabaco disminuyó en México, de acuerdo con cifras presentadas por la Secretaría de Salud este 29 de septiembre. Los datos fueron dados a conocer durante la conferencia presidencial, donde se dio un informe sobre las acciones que se realizan para prevenir enfermedades y acercar la atención médica a la población.
Conforme a la dependencia, el consumo de refresco registró una reducción de 2.2 por ciento, mientras que el de tabaco disminuyó 7.1 por ciento. Las cifras forman parte de las estrategias de prevención que buscan promover hábitos más saludables y reducir algunos factores relacionados con enfermedades crónicas.
Durante la presentación también se dieron a conocer los resultados del programa Salud Casa por Casa, mediante el cual se brinda atención médica directamente en los hogares. Hasta ahora se han realizado 24.8 millones de consultas y 17.1 millones de pruebas para revisar los niveles de glucosa, colesterol y triglicéridos.
A partir de estas revisiones, 818 mil 869 personas fueron canalizadas a clínicas y hospitales del IMSS, ISSSTE, IMSS Bienestar y Pemex para continuar con atención médica. El objetivo es identificar posibles problemas de salud de manera oportuna y dar seguimiento a quienes necesitan una valoración más especializada.
La estrategia busca acercar los servicios médicos a las personas y detectar padecimientos antes de que puedan complicarse. Las revisiones realizadas en los hogares permiten conocer algunos indicadores importantes y, cuando es necesario, orientar a los pacientes hacia las instituciones correspondientes.
Además de los datos sobre prevención, la Secretaría de Salud informó sobre recursos destinados a fortalecer la infraestructura hospitalaria. Para la construcción y modernización de hospitales se contempla una inversión de 180 mil millones de pesos, con la meta de incorporar nueve mil nuevas camas.
También se dio a conocer que entre 2025 y 2026 se destinaron 15 mil millones de pesos para adquirir equipo médico especializado, entre ellos tomógrafos, mastógrafos, aceleradores lineales y resonadores magnéticos.
Con estas acciones, las autoridades buscan combinar la prevención con una mayor capacidad de atención médica. La reducción en el consumo de refresco y tabaco se suma a los esfuerzos para detectar enfermedades a tiempo, dar seguimiento a los pacientes y acercar los servicios de salud a distintos sectores de la población.

