Redacción: MaJo Gutiérrez
Mientras el mexicano promedio recibe una pensión de alrededor de 7 mil pesos, un grupo selecto de ex funcionarios de Pemex y la extinta Luz y Fuerza del Centro (LyFC) goza de un privilegio que ha generado controversia. Cifras reveladas por el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum muestran que algunos de estos ex funcionarios reciben montos que superan hasta en 140 veces la pensión promedio del país, lo que ha sido calificado como “ofensivo” para la ciudadanía.
La magnitud de estas pensiones es alarmante, según los datos presentados por Raquel Buenrostro, secretaria de Anticorrupción y Buen Gobierno, 9 mil 457 pensionados de LyFC perciben entre 100 mil y un millón de pesos mensuales, un gasto anual de más de 28 mil millones de pesos. En el caso de Pemex, la situación no es menos escandalosa: 618 ex trabajadores reciben una pensión mensual que sobrepasa el sueldo anual del director de la empresa, mientras que 544 jubilados perciben más que el sueldo de la propia presidenta. El gasto anual en pensiones para los extrabajadores de Pemex asciende a 24 mil 844 millones de pesos.
Ante esta situación, la presidenta Sheinbaum ha anunciado que su gobierno revisará las pensiones millonarias con el objetivo de tomar medidas, incluyendo posibles cambios constitucionales. “Un millón de pesos mensuales, imagínense”, criticó Sheinbaum, señalando la desproporción de estos pagos. Para abordar el problema, se han establecido mesas de trabajo con diversas instituciones, como el IMSS, ISSSTE, la Secretaría de Hacienda y otras, con el fin de evaluar la legalidad de estos altos montos y determinar las acciones a seguir.
Este caso pone en evidencia las profundas desigualdades en el sistema de pensiones de México, donde mientras la mayoría de la población enfrenta una vejez con recursos limitados, un pequeño grupo de exfuncionarios públicos disfruta de beneficios desorbitados.

