Redacción: José Sahagún
Grupo México, el conglomerado mexicano liderado por Germán Larrea, ha presentado una oferta vinculante para adquirir la totalidad de Grupo Financiero Banamex, la división bancaria de Citigroup en México. La propuesta busca comprar el 100 % de las acciones, con condiciones competitivas para convencer al vendedor de cerrar la operación.
Según los términos revelados, la oferta contempla pagar una parte del valor en proporción al valor de libro de Banamex. Grupo México plantea comprar el 25 % de la institución a 0.85 veces su valor contable, y el restante 75 % a 0.80 veces el mismo parámetro. Citigroup, por su parte, no ha confirmado oficialmente haber recibido la oferta, pero ha señalado que considera vender una participación minoritaria mientras planifica una oferta pública inicial (IPO) para el resto de Banamex.
Este movimiento representa un intento renovado de Grupo México de incursionar en el sector financiero con peso significativo, un paso ambicioso que se había intentado previamente en 2023 pero fue detenido por complejidades regulatorias y fricciones con el gobierno de ese entonces. Larrea afirma que esta oferta es una muestra de confianza renovada en México, argumentando que combinar Banamex con sus recursos podría fortalecer su competitividad frente a otros bancos.
El proceso deberá enfrentar retos relevantes: aprobación regulatoria, evaluación de activos, negociación de deuda existente, y consideración del papel del Estado. Banamex es una institución histórica en México, con millones de cuentas bancarias y presencia en todo el país. Su venta implica no solo una operación comercial, sino un cambio estructural para el sistema bancario mexicano.
Los observadores del sector financiero destacan que esta oferta marca un contraste respecto a adquisiciones típicas del sector bancario: Grupo México no es un banco, sino una empresa minera y de transporte, lo que llamó la atención del mercado por el riesgo y la estrategia que implica diversificar tan radicalmente de sector.
Si la operación prospera, podría redefinir la banca en México y exigir que otros actores grandes reevalúen sus estrategias. Habrá que ver si Citigroup acepta, cómo reaccionan los reguladores mexicanos y qué impacto tendrá en Banamex, sus clientes y sus competidores.

