Redacción Andrea García
La evaluación PISA 2025 volvió a poner bajo la lupa el desempeño académico de los estudiantes mexicanos de 15 años. El resultado más preocupante se encuentra en matemáticas. México consiguió 388 puntos, siete menos que en la prueba de 2022 y su registro más bajo desde 2006, cuando comenzaron a existir resultados comparables.
La diferencia con los países de la OCDE también es considerable. Mientras México obtuvo 388 puntos, el promedio del organismo llegó a 463.
El panorama se vuelve más complejo al analizar los niveles de competencia: apenas 30% de los estudiantes mexicanos alcanzó el Nivel 2 o alguno superior, considerado el umbral básico de desempeño.
La comprensión lectora también pierde terreno
El retroceso no se limita a las matemáticas. En lectura, los estudiantes mexicanos obtuvieron 408 puntos, siete menos que en la evaluación anterior. El promedio de la OCDE se ubicó en 461.
Los resultados indican que cerca de la mitad de los jóvenes consiguió llegar al nivel básico, mientras que entre los países de la organización la proporción fue mayor.
Esto refleja las dificultades que todavía enfrenta una parte importante de los estudiantes para comprender, interpretar y utilizar información escrita en diferentes situaciones.
Ciencias registra un avance moderado
El comportamiento fue diferente en ciencias, donde México consiguió una pequeña recuperación. El país alcanzó 414 puntos, cuatro más que en 2022. Pese a este incremento, la cifra continúa por debajo de los 482 puntos correspondientes al promedio de la OCDE.
Alrededor de la mitad de los estudiantes mexicanos logró el nivel básico en esta área, frente a una proporción mayor entre los países miembros del organismo.
Aunque el resultado representa una señal positiva, la brecha internacional permanece.
El rezago se presenta en varias materias
La evaluación permite observar el problema desde una perspectiva más amplia, 41.8% de los estudiantes mexicanos se encuentra por debajo del nivel básico en matemáticas, lectura y ciencias de manera simultánea.
La diferencia frente al promedio de la OCDE es notable, pues en ese conjunto de países la proporción es de 19.7%. En el otro extremo, apenas 0.5% de los estudiantes mexicanos alcanzó los niveles 5 o 6 en al menos una de las tres áreas, frente al 11.9% registrado como promedio de la OCDE.
Los datos muestran que el desafío educativo no está concentrado exclusivamente en una asignatura, sino que involucra varias de las habilidades fundamentales evaluadas.
El reto ahora es mejorar los aprendizajes
Los resultados de PISA deben analizarse también considerando la evolución de la cobertura educativa en México.
La OCDE reconoce que el país ha conseguido incorporar a más jóvenes al sistema escolar, incluidos estudiantes de sectores desfavorecidos. Este avance representa un paso importante en materia de acceso e inclusión. Sin embargo, los resultados también evidencian que estar dentro del sistema educativo no garantiza por sí mismo mejores aprendizajes.
El desafío consiste en fortalecer las competencias esenciales y conseguir que los estudiantes no solo permanezcan en las aulas, sino que desarrollen herramientas útiles para continuar sus estudios y enfrentar su futuro.
PISA 2025 deja sobre la mesa un diagnóstico claro: México necesita encontrar nuevas estrategias para elevar el desempeño académico y reducir las brechas educativas.

