Redacción: Andrea García
Después de varios meses con una tendencia descendente, la inflación en México volvió a acelerarse durante agosto. El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) presentó un incremento de 0.20% frente al mes anterior, mientras que la inflación anual llegó a 3.26%.
El resultado representa un avance frente al 3.12% registrado en julio, marcando un cambio en la trayectoria que había mantenido el indicador durante los meses anteriores.
Productos y servicios que aumentaron
El comportamiento de los precios durante agosto estuvo influido por incrementos en distintos productos y servicios. Entre los artículos que tuvieron una mayor incidencia en el aumento destacaron la cebolla y el huevo. También se registraron incrementos en conceptos relacionados con la vivienda propia, el servicio de taxi, el transporte colectivo y las universidades.
Estos aumentos contrastaron con las reducciones registradas en productos como la papa y otros tubérculos, el gas doméstico LP, el pollo, la calabacita y el jitomate.
La inflación subyacente mantiene una tendencia diferente
A pesar del incremento de la inflación general, el comportamiento de la inflación subyacente fue distinto. Este indicador pasó de 3.95% anual en julio a 3.88% en agosto, manteniendo una trayectoria de desaceleración. La inflación subyacente permite observar con mayor claridad el comportamiento de los precios al excluir algunos productos cuyos precios presentan mayor volatilidad.
Por su parte, la inflación no subyacente avanzó hasta 1.13% anual, debido principalmente al comportamiento de productos agropecuarios, energéticos y algunas tarifas reguladas.
¿Cómo impacta el aumento de precios?
El repunte de la inflación significa que el costo promedio de los bienes y servicios aumentó en comparación con el mismo periodo del año anterior.
Para los consumidores, este comportamiento puede reflejarse en el gasto cotidiano, especialmente en productos de consumo frecuente y servicios que registraron incrementos durante agosto.
Aunque la inflación general aumentó, el indicador permanece dentro del rango de variación considerado por el Banco de México, cuyo objetivo puntual de inflación es de 3%.
El comportamiento de los precios continuará siendo un factor importante para estimar la evolución de la economía mexicana durante los próximos meses.

