La ciudadanía no se decreta 

Redacción Daniel Lee En una decisión que marca un nuevo capítulo en la batalla política y jurídica sobre la migración en Estados Unidos, la Corte Suprema frenó este martes el intento del presidente Donald Trump de eliminar, mediante un decreto, el derecho a la ciudadanía por nacimiento para los hijos de inmigrantes en situación migratoria irregular.   Con una votación de seis contra tres, el máximo tribunal recordó que la Decimocuarta Enmienda de la Constitución, vigente desde 1868, reconoce como ciudadanos estadounidenses a todas las personas nacidas en territorio nacional, sin importar la condición migratoria de sus padres.  El fallo representa una derrota para una de las propuestas más emblemáticas de la agenda migratoria de Trump, pero también reivindica uno de los pilares históricos del constitucionalismo estadounidense: los derechos fundamentales no pueden modificarse por decreto ni convertirse en moneda de cambio electoral.  La resolución llega en uno de los momentos de mayor polarización política que vive Estados Unidos. La migración ha dejado de ser un desafío administrativo para convertirse en el eje de una narrativa que explota el miedo, la incertidumbre y el nacionalismo como instrumentos de movilización política. En ese escenario, los migrantes han dejado de ser vistos como personas para convertirse en el blanco de un discurso que los responsabiliza de…