El Gobierno federal inició una investigación para esclarecer las causas que provocaron la caducidad de 18.4 millones de piezas de medicamentos, dispositivos médicos y material de curación en el Hospital Infantil de México “Federico Gòmez”, un caso que ha generado preocupación por el manejo de los insumos destinados a la atención de pacientes pediátricos.
Durante la conferencia matutina, el secretario de Salud, David Kershenobich, confirmó que los productos vencidos se acumularon a lo largo de varios años y fueron detectados tras una revisión realizada por la nueva administración del hospital entre 2023 y 2024. El inventario caducado tiene un valor estimado superior a 121 millones de pesos.
El funcionario explicó que no se trata de un solo medicamento, sino de una amplia variedad de insumos médicos, entre ellos fármacos, dispositivos y material de curación que permanecieron almacenados hasta perder su vigencia.
Kershenobich señaló que la investigación está a cargo de la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno, dependencia que deberá establecer cómo se acumuló esta cantidad de productos caducos y si existieron omisiones, negligencia o posibles irregularidades administrativas.
Aunque evito revelar los nombres de las personas involucradas, precisó que el objetivo es reconstruir el proceso mediante el cual los medicamentos permanecieron almacenados durante varios años sin ser utilizados.
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum indicó que una de las líneas de investigación contempla la posibilidad de que existiera una sobrecompra de medicamentos, lo que había contribuido a que parte del inventario no fuera utilizado antes de su fecha de caducidad.
La mandataria también reconoció que el proceso para dar de baja medicamentos vencidos es excesivamente burocrático, por lo que su administración trabaja en simplificar los procedimientos administrativos para evitar que situaciones similares se repitan en otras instituciones de salud.
El caso ha cobrado especial relevancia debido a que, durante los años en que los medicamentos permanecieron almacenados, familiares de pacientes denunciaron en diversas ocasiones la falta de tratamientos y otros insumos médicos.
Las autoridades buscan esclarecer por qué coexistieron reportes de desabasto con la existencia de millones de piezas almacenadas sin utilizar, así como determinar si hubo fallas en la planeación, distribución o control de inventarios. La investigación continúa en curso y será la secretaria Anticorrupción y Buen Gobierno la encargada de determinar las responsabilidades administrativas o legales que pudieran derivarse de este caso.

