Redacción: Andrea García
El Tricolor volvió a quedarse con las ganas de celebrar una victoria tras empatar 1-1 frente a Perú en Nueva Jersey. El Tricolor comenzó abajo en el marcador, pero logró reaccionar en la segunda mitad para rescatar la igualada. El resultado representa el segundo empate consecutivo en la nueva etapa de Rafael Márquez. Ahora, el conjunto nacional deberá preparar su siguiente compromiso ante Estados Unidos.
El duelo también significó otra oportunidad para que el cuerpo técnico analizara diferentes alternativas dentro del plantel. Para este compromiso, Márquez modificó por completo la alineación que había utilizado frente a Colombia, con el objetivo de observar a otros futbolistas y conocer su respuesta ante un rival de características diferentes.
México tuvo dificultades para imponer condiciones durante algunos pasajes del primer tiempo. Aunque el equipo buscó controlar la pelota y avanzar mediante la circulación desde el mediocampo, las ocasiones frente al arco peruano fueron escasas y el conjunto sudamericano consiguió aprovechar una falla defensiva para tomar la ventaja.
Jairo Vélez fue el encargado de abrir el marcador y poner a Perú arriba por 1-0. La anotación obligó al combinado mexicano a modificar su planteamiento y aumentar la presión en busca de una respuesta antes de que terminara el encuentro.
Después del descanso, el Tricolor mostró una mayor intensidad y comenzó a acercarse con más frecuencia a la portería rival. La recompensa llegó mediante una acción de pelota detenida, en la que Denzell García colocó un centro desde el sector derecho para que Víctor Guzmán apareciera dentro del área y marcara mediante un remate de cabeza.
El gol permitió que México recuperara confianza y se lanzara en busca de la remontada. Rafael Márquez movió sus piezas desde el banquillo con la intención de encontrar mayor profundidad y generar ocasiones que permitieran conseguir el segundo tanto, aunque la defensa peruana logró contener los intentos mexicanos.
El marcador ya no sufrió modificaciones y ambos equipos terminaron repartiendo puntos. Para el conjunto mexicano, el resultado representa su segundo empate consecutivo después del 1-1 registrado frente a Colombia, por lo que la victoria continúa como una asignatura pendiente en este arranque del proceso.
Más allá del resultado, los encuentros ante Colombia y Perú han servido para que Rafael Márquez conozca mejor las posibilidades de su plantilla. El entrenador ha tenido la oportunidad de probar distintas combinaciones y observar el desempeño de jugadores que buscan ganar protagonismo dentro de la Selección Mexicana.
El funcionamiento ofensivo será uno de los aspectos que tendrá que seguir trabajando el equipo. México mostró capacidad para reaccionar cuando estuvo en desventaja, pero todavía necesita generar más ocasiones claras y aprovechar de mejor manera las oportunidades que consigue durante los partidos.
El calendario del Tricolor continuará con un nuevo compromiso ante Estados Unidos. El encuentro está programado para el sábado 3 de octubre en Phoenix y será otra prueba para el proyecto encabezado por Rafael Márquez, quien seguirá evaluando jugadores y buscando una estructura que permita fortalecer al combinado nacional.
Con dos igualadas en sus primeros partidos, México afrontará su siguiente encuentro con la intención de dar otro paso en la construcción de su nuevo proceso. El empate frente a Perú dejó aspectos por analizar y corregir, mientras la atención comienza a centrarse en el próximo duelo y en las decisiones que tomará el cuerpo técnico.

