Redacción Amairany Ramírez
El Autódromo Hermanos Rodríguez presenció una jornada histórica durante el Gran Premio de México, donde la Fórmula 1 coronó a su monarca más joven de la historia. El piloto italiano Kimi Antonelli aseguró el título mundial, mientras que Max Verstappen se quedó con la victoria en una emocionante carrera.
Con tan solo 20 años Andrea Kimi Antonelli, representante de la escudería Mercedes, se proclamó campeón mundial de pilotos tras finalizar en la tercera posición de la competencia. Este resultado le permitió superar el registro histórico que pertenecía al alemán Sebastian Vettel desde la temporada 2010. Asimismo, el corredor originario de Boloña rompió una sequía de 73 años sin títulos para Italia en la máxima categoría del automovilismo, convirtiéndose en el tercer monarca de dicha nación después de las glorias obtenidas por Giuseppe Farina y Alberto Ascari.
Antonelli alcanzó la cifra inalcanzable de 380 puntos en la clasificación general de pilotos. El joven competidor celebró la obtención del campeonato ante la ovación del público en el sector del Foro Sol, consolidando una actuación consagratoria cuando aún restan cuatro carreras en el calendario oficial.
En lo más alto del podio, Max Verstappen completó las 71 vueltas pactadas con un tiempo acumulado de 2:20:28.772 al mando de su monoplaza Red Bull. El piloto neerlandés contuvo la presión del británico Lewis Hamilton, quien concluyó en el segundo lugar con su Ferrari tras haber obtenido la posición de privilegio en la clasificación del sábado. Con este resultado, Verstappen cosechó su triunfo número 74 en la categoría, el tercero del presente año y su sexta victoria en territorio mexicano, afianzándose como el máximo ganador en la historia de este trazado
La carrera estuvo caracterizada por constantes giros tácticos y momentos de alta tensión. En la vuelta 44, una falla en la suspensión delantera izquierda del vehículo conducido por Valtteri Bottas provocó un choque contra las barreras de protección en la primera curva. El accidente requirió la neutralización con auto de seguridad y, posteriormente, la activación de la bandera roja para permitir las reparaciones correspondientes. Tras una pausa de 35 minutos, la prueba se reanudó mediante una largada detenida a falta de 25 vueltas. A las incidencias en pista se sumaron sanciones de tiempo para Charles Leclerc y George Russell por maniobras indebidas.
Por su parte, el piloto local Sergio “Checo” Pérez disputó su Gran Premio número 300 dentro de la categoría. A pesar de realizar un avance notable en los primeros giros tras iniciar en el fondo de la parrilla, una demora en la parada de fosos por inconvenientes con el equipo de neumáticos y una penalización por exceso de velocidad en los talleres relegaron al mexicano a la posición 17 con la escudería Cadillac.

