Redacción Leo Garfias
Durante la primera quincena de julio de 2026, el Índice Nacional de Precios al Consumidor registró una inflación anual de 3.10%, una cifra cercana al objetivo establecido por el Banco de México. No obstante, el comportamiento de los precios sigue siendo muy distinto entre las entidades federativas.
De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), 16 de las 32 entidades del país presentaron una inflación superior al promedio nacional, mientras que las otras 16 se ubicaron por debajo de ese nivel. Esto evidencia que la desaceleración de la inflación no ha sido uniforme y que cada región enfrenta condiciones económicas particulares.
Entre los estados con los niveles más altos de inflación destacan Quintana Roo, con una tasa anual de 4.68%, seguido por Jalisco, con 4.37%, Yucatán, con 3.84%, Sonora, con 3.81%, y Campeche, con 3.80%. Estas cifras muestran que, aunque el indicador nacional continúa descendiendo, en varias regiones los consumidores siguen enfrentando un mayor incremento en el costo de diversos productos y servicios.
En contraste, las entidades con la inflación más baja fueron Tlaxcala, que registró apenas 0.69% anual; Tabasco, con 1.48%; Chiapas, con 1.93%; además de Baja California y Puebla, cuyos niveles también permanecieron considerablemente por debajo del promedio nacional.
A nivel nacional, la moderación de la inflación estuvo relacionada principalmente con la reducción en los precios de frutas, verduras y algunos energéticos. Productos como el jitomate registraron bajas importantes durante la primera mitad de julio, ayudando a contener el incremento general del costo de vida. Sin embargo, otros rubros, especialmente los servicios, continúan mostrando aumentos superiores al promedio nacional.
Los especialistas consideran que la evolución de la inflación deberá seguir observándose con cautela. Aunque la cifra nacional representa uno de los niveles más bajos registrados en los últimos años, factores externos como los precios internacionales de la energía, los alimentos o posibles tensiones comerciales podrían modificar nuevamente la trayectoria de los precios durante los próximos meses.
Otro aspecto relevante es que varios estados de la frontera norte también registraron niveles superiores al promedio nacional. Esto refleja que las dinámicas económicas regionales, el consumo, el turismo y la actividad comercial influyen de manera distinta en el comportamiento de los precios en cada entidad.
La información confirma que la inflación nacional ofrece una visión general del comportamiento de los precios, pero no refleja por completo la realidad que viven las familias en cada estado. Mientras algunas entidades experimentan una desaceleración importante, otras continúan enfrentando incrementos que impactan directamente en el costo de la canasta básica, los servicios y diversos productos de consumo cotidiano.

