En el marco previo de la cumbre en Washington entre Xi Jinping y Donald Trump, China informó sobre un conjunto de pautas que imponen un “castigo severo” a cualquier delito relacionado con el famoso opioide sintético, fentanilo, el cual es entre 50 y 100 veces más potente que la morfina. Las sanciones van desde cadena perpetua hasta la pena de muerte.
El documento reconoce el “daño real” y los potenciales delitos ocasionados por esta sustancia e indica los criterios cuantitativos para fijar las condenas y sentencias en caso de la violación de la norma; fue firmado conjuntamente por el Tribunal Supremo Popular, la Fiscalía Suprema Popular y el Ministerio de Seguridad Pública.
De acuerdo con el diario local China Daily, el contrabando, venta, fabricación o posesión ilegal de 125 gramos o más de fentanilo será castigado con penas de 15 años de prisión o incluso llegar hasta la pena máxima. La normativa fijó en 50 gramos no farmacológico el límite a partir del cual impondrá dicha sanción, igualando el castigo establecido para la heroína.
Dicho asunto es uno de los temas principales a discutir en la reunión, sin embargo, la problemática ya se había abordado en el encuentro que sostuvieron los mandatarios en la ciudad de Busan, provocando la reducción de los aranceles impuestos por Estados Unidos como respuesta al tráfico de precursores químicos chinos utilizados para la fabricación de la sustancia, según Trump.

