CIA aumenta su presencia en Cuba ante presión de Estados Unidos para alcanzar uno de sus mayores objetivos

Redacción Regina Melo

Una vez más, Estados Unidos y Cuba se enfrentan a una etapa de tensión tras acciones por parte de Estados Unidos que incluyen labores de vigilancia dentro de la República de Cuba.

La CIA creó un nuevo equipo dedicado exclusivamente a Cuba, mientras el Gobierno de Donald Trump aumenta la presión sobre la isla. Con esta medida Estados Unidos busca reunir más información y conocer mejor lo que ocurre dentro del Gobierno cubano. También coincide con un aumento de los vuelos de vigilancia y con la preparación de posibles respuestas militares, aunque esto no significa que exista una orden para iniciar una intervención.

La nueva estructura recuerda a las operaciones que Estados Unidos realizó contra Cuba durante la década de 1960. En 1960, la CIA creó un grupo encargado de organizar acciones contra el Gobierno de Fidel Castro, un año antes del intento fallido de la invasión de Bahía de Cochinos, la cual ocurrió en abril de 1961. Aquella operación terminó con una derrota para los exiliados cubanos apoyados por Estados Unidos y se convirtió en uno de los episodios más conocidos de la historia entre ambos países.

De acuerdo con información de The New York Times, el nuevo grupo busca encontrar divisiones dentro de la dirigencia cubana para poder motivar un cambio dentro de la política y conocer sus movimientos económicos. La CIA cuenta con personas dedicadas a conseguir información, analizarla y realizar operaciones secretas. A diferencia del grupo creado en 1960, actualmente no tiene autorización para realizar operaciones letales.

La atención de Washington sobre Cuba también aumentó dentro de sus agencias de inteligencia. La isla fue colocada como una prioridad máxima, al mismo nivel que países como China, Irán y Rusia. Por ello, agencias estadounidenses comenzaron a destinar más recursos para vigilar el territorio cubano mediante satélites, aviones y drones. Desde febrero de 2026, aeronaves estadounidenses acumularon más de 150 horas de vuelos de vigilancia alrededor de la isla.

La relación entre ambos países también tuvo un momento importante el pasado 14 de mayo, cuando el director de la CIA, John Ratcliffe, viajó a La Habana para reunirse con funcionarios cubanos. Durante el encuentro transmitió un mensaje de Trump: Estados Unidos estaría dispuesto a negociar sobre economía y seguridad si el Gobierno cubano realizaba cambios importantes. La visita fue apenas la segunda de un director de la CIA a Cuba desde la Revolución de 1959.

La tensión también llegó al ámbito militar. En julio, funcionarios del Pentágono analizaron distintos escenarios sobre una posible operación contra Cuba, aunque aclararon que preparar estos planes no significa que Trump haya ordenado un ataque. Además, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, lanzó una advertencia al Gobierno cubano durante una visita a Guantánamo en junio.

Por ahora, la situación mantiene abiertas varias posibilidades: desde nuevas negociaciones hasta un mayor aumento de la presión. El reforzamiento de la CIA y de las labores de vigilancia muestra que Cuba volvió a ocupar un lugar importante dentro de las prioridades de seguridad de Estados Unidos, en un momento de relaciones cada vez más tensas entre Washington y La Habana.

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