Redacción Atziri Gómez
Estados Unidos mantiene bajo revisión diversos productos mexicanos, como chile jalapeño, lechuga, cilantro, perejil, aguacate y ganado, mientras autoridades de ambos países trabajan para esclarecer los riesgos y evitar afectaciones al comercio bilateral.
Los productos mexicanos atraviesan un nuevo periodo de revisión por parte de Estados Unidos debido a investigaciones relacionadas con riesgos sanitarios y problemas de seguridad. Entre los productos señalados se encuentran el chile jalapeño, la lechuga iceberg, el cilantro, el perejil, el aguacate y el ganado bovino.
El caso más reciente involucra al chile jalapeño procedente de Sinaloa, relacionado con un brote de salmonela que, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, ha provocado al menos 345 casos de enfermedad en 27 estados, además de 36 hospitalizaciones, señalando a la empresa Coast Citrus Distributors.
Como medida preventiva, cadenas de restaurantes como Chipotle Mexican Grill y QDOBA retiraron temporalmente el ingrediente de sus platillos mientras continúan las investigaciones. Asimismo, la empresa distribuidora inició el retiro del producto del mercado estadounidense para reducir cualquier riesgo a los consumidores.
En respuesta, las autoridades sanitarias mexicanas comenzaron una investigación para determinar el origen del problema. Personal especializado realizó inspecciones en una planta empacadora ubicada en Nuevo León, mientras que funcionarios del estado de Sinaloa aseguraron que el chile jalapeño exportado cumple con estrictos controles sanitarios establecidos para el comercio internacional.
El jalapeño no es el único producto bajo observación. Semanas atrás, la lechuga iceberg cultivada en Guanajuato fue vinculada con un brote de cyclosporiasis que afecto a varios estados de EU. Aunque inicialmente la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) señaló a este producto como posible fuente del problema, las investigaciones posteriores no confirmaron la presencia del parásito en las instalaciones inspeccionadas en México.
Los CDC mantienen el seguimiento del brote, que acumula más de 18 mil casos confirmados o sospechosos, mientras reportes estatales elevan la cifra por encima de los 20 mil contagios. Hasta el momento, el brote también ha dejado dos fallecimientos, por lo que las investigaciones continúan para determinar el origen de la contaminación.
A estas investigaciones se suman declaraciones del excomisionado de la FDA, Scott Gottlieb, quien mencionó que el perejil y el cilantro provenientes del centro de México también son considerados productos de interés en las indagatorias. Sin embargo, aclaró que todavía no existe evidencia concluyente que permita confirmar una relación directa.
El especialista explicó que las intensas lluvias y posibles inundaciones podrían haber favorecido la contaminación de algunas zonas agrícolas mediante aguas residuales o sistemas de riego afectados. No obstante, insistió en que las autoridades continúan recopilando información antes de emitir conclusiones definitivas.
Las restricciones también alcanzan al sector pecuario, ya que, desde noviembre de 2024, Estados Unidos suspendió temporalmente las importaciones de ganado mexicano debido a la detección del gusano barrenador, una medida que provocó pérdidas económicas para los productores nacionales.
En paralelo, la suspensión temporal de actividades de inspección para la exportación de aguacate en Michoacán, derivada de una alerta de seguridad emitida por la Embajada de Estados Unidos, representa otro desafío para el comercio, esta medida afecta el proceso de certificación necesario para que el producto pueda ingresar al mercado estadounidense.
Ante este escenario, la presidenta Claudia Sheinbaum informó que el Gobierno de México implementa un plan de acción para fortalecer la seguridad en las zonas productoras de Michoacán y garantizar que las inspecciones puedan reanudarse lo antes posible. Además, señaló que ya se solicitó una reunión con autoridades estadounidenses para acelerar el restablecimiento de las exportaciones.
Como parte de estas acciones, la Secretaría de la Defensa Nacional desplegó más de mil 500 elementos adicionales en Michoacán para reforzar la seguridad. Mientras tanto, las investigaciones sanitarias continúan tanto en México como en Estados Unidos con el objetivo de reducir el impacto sobre uno de los sectores más importantes para las exportaciones mexicanas.

