Redacción: Carolina Herrera
China alcanzó en 2025 un mínimo histórico en su tasa de natalidad, con solo 5.63 nacimientos por cada mil habitantes, pese a los incentivos del gobierno para revertir la crisis demográfica.
En 2025, se registró un mínimo histórico en la tasa de natalidad de China tras haber pasado cuatro años seguidos de una reducción demográfica. La situación nace después de una tendencia entre la ciudadanía del país asiático en priorizar su estilo de vida y ante la gran demanda económica que amerita criar a un hijo.
De acuerdo a un informe de la Oficina Nacional de Estadísticas de China, se registró una caída en la cifra de nacimientos en cuanto a lo obtenido en 2024 que fueron 6,77 por cada 1.000 habitantes, siendo que en 2025 se registraron tan solo 5,63 nacimientos por cada 1.000 personas. Por lo tanto, en este año se registraron aproximadamente 7,92 millones de nacimientos en total, lo que equivale a 1,62 millones menos que en 2024. Lo anterior representa una disminución del 17% en el número de nacimientos respecto al año anterior.
Esta estadística marca una caída histórica en natalidad jamás antes vista desde que se habilitó el registro en 1949 por el líder comunista Mao Zedong que fundó la República Popular de China.
Este escenario nace después de años con una cultura de control poblacional como la que fue impuesta desde 1979-1980, en donde solo se permitía el nacimiento de un hijo. Sin embargo, desde 2016, China puso fin a las limitantes y que eventualmente también se implementaron normas que autorizan el nacimiento de hasta un tercer hijo.
No obstante, estas tendencias han acelerado un cambio en países asiáticos donde la caída de la natalidad se atribuye a una visión renovada de lo que significa el matrimonio, la familia, la crianza, además de la rápida urbanización y el alto costo que demanda criar hijos.
Por lo tanto, el presidente de China, Xi Jinping ha implementado iniciativas que promuevan una “seguridad poblacional”. Esta consta en ofrecer bonificaciones anuales en efectivo a familias con hijos menores de tres años, la eliminación de tarifas en las guarderías públicas, ayudas financieras para comprar o alquilar vivienda, licencias de maternidad extendidas y hasta una modificación en las normas para agilizar el registro de matrimonios.
Sin embargo, a pesar de los incentivos para aumentar la natalidad, entre la población se ha observado un mínimo interés en ser parte del programa al estar enfrentando otras luchas como encontrar empleo o al estar conscientes de la gran demanda de energía, tiempo y dinero que conlleva mantener a una familia.
“Los niños son ´super consumidores´. Con nacimientos en niveles tan bajos, es probable que la demanda interna en China siga siendo débil, dejando a la economía cada vez más dependiente de las exportaciones”, comentó el experto demográfico y científico sénior de la Universidad de Wisconsin-Madison en EE.UU., Yi Fuxian.

¿Te gustó nuestra nota? ¡Contáctanos y deja tu comentario! AQUÍ
Conoce nuestra red ANCOP Network AQUÍ

