Redacción Atziri Gómez
El gobierno de Venezuela inició una nueva ofensiva diplomática para obtener acceso a las reservas de oro del país que permanecen bajo custodia del Banco de Inglaterra. La presidenta interina, Delcy Rodríguez, informó que envió una carta dirigida al rey Carlos III con el objetivo de solicitar la liberación de estos activos para el país.
La petición surge en medio de una compleja situación humanitaria provocada por los dos sismos, de magnitudes 7.2 y 7.5, que dejaron miles de víctimas y daños considerables en distintas regiones del país. Según las autoridades, los recursos económicos retenidos en Londres serían destinados a financiar la recuperación de la infraestructura dañada.
Las reservas de oro venezolanas almacenadas en el Reino Unido están valuadas en aproximadamente 1.900 millones de dólares. Desde hace varios años, estos fondos permanecen bloqueados debido a disputas legales y políticas relacionadas con el reconocimiento internacional de las administraciones venezolanas.
Ahora, el gobierno intenta apelar al respaldo humanitario de la monarquía británica para destrabar los recursos, durante una declaración transmitida por la televisión estatal, Delcy Rodríguez afirmó que el oro pertenece al pueblo venezolano y subrayó la necesidad de utilizarlo para enfrentar las consecuencias de la emergencia.
Además, señaló que la recuperación económica y social del país depende en gran medida de la posibilidad de acceder a estos activos financieros y de acuerdo con cifras oficiales, el desastre dejó más de 3 mil 800 personas fallecidas y alrededor de 16 mil heridos, mientras que zonas como La Guaira continúan enfrentando importantes afectaciones.
Al igual, Rodríguez también confirmó que mantiene conversaciones con Kristalina Georgieva, directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), para solicitar la liberación de aproximadamente 5 mil 100 millones de dólares, recursos que también permanecen restringidos debido a conflictos diplomáticos previos.
Por otra parte, el canciller venezolano, Yván Gil, ha impulsado gestiones ante distintos gobiernos europeos con el propósito de flexibilizar las restricciones financieras y reactivar el acceso del país de financiamiento retenido, por lo que autoridades consideran que estos fondos son indispensables para garantizar a pronta recuperación en las zonas afectadas.
La petición enviada al Palacio de Buckingham también ha recibido respaldo desde diversos sectores internacionales. Un grupo de más de un centenar de economistas, así como representantes de organismos humanitarios de Naciones Unidas, han solicitado revisar las sanciones y bloqueos que dificultan la llegada de recursos a Venezuela.
Mientras continúan las negociaciones diplomáticas, la respuesta del Reino Unido será determinante para definir el alcance de las acciones de reconstrucción y asistencia que el gobierno venezolano busca implementar tras una de las mayores tragedias naturales registradas recientemente en el país y que ahora necesita más que nunca.

