Redacción Marlone Serrano
La Parroquia de Nuestra Señora de los Dolores, ubicada en el corazón de Dolores Hidalgo, Guanajuato, es mucho más que un templo barroco del siglo XVIII: es el escenario donde el cura Miguel Hidalgo y Costilla lanzó el célebre Grito de Dolores el 16 de septiembre de 1810, iniciando la lucha por la independencia de México.
El guía José Alamilla recuerda que “cuando Hidalgo llegó aquí a la parroquia de los Dolores a tomar el cargo de cura el 6 de octubre de 1803, no vino por gusto. Su hermano mayor, José Joaquín, había sido envenenado, y Miguel, triste por la muerte, vino a ocupar su lugar”.

Retablos y arte sacro
En el interior destacan dos retablos laterales, tallados en madera de ayacahuite y conservados en su estado natural, lo que permite admirar la calidad del trabajo de carpinteros y ebanistas novohispanos. Estas piezas representan a la Sagrada Familia y a fundadores de órdenes religiosas como San Ignacio de Loyola, patrono de la Compañía de Jesús.
El templo también alberga un retablo dedicado a la Virgen de Guadalupe, cubierto con lámina de oro de 23.5 quilates, ejemplo del barroco churrigueresco que caracteriza a la época.
La Virgen de los Dolores
La imagen titular, de confección española, luce un vestido bordado con hilos de oro y ornamentos de plata. Su fiesta se celebra el último domingo de septiembre, para no coincidir con las festividades patrias. Alamilla señala que “ya saben, el próximo 15 de septiembre es su fiesta, pero para no montar tanto las fiestas cívicas como religiosas, la dejamos para el último domingo del mes”.
Arquitectura y simbolismo
La portada central del templo es una invitación a descubrir su interior. En la fachada se observa a Cristo crucificado, la Virgen de los Dolores, San Juan, María Magdalena y Santa Verónica, representaciones que evocan la pasión y muerte de Cristo.
Aunque en 1881 se añadieron elementos neoclásicos como la torre del reloj y la balaustrada —donados por José López— que rompen con la estética barroca original, se han integrado como parte de la identidad del templo.
Un símbolo nacional
Más allá de su riqueza artística, la parroquia es un símbolo de libertad. Aquí, Hidalgo convocó al pueblo a levantarse contra el dominio español, marcando el inicio de la independencia. Cada septiembre, el eco de aquel llamado resuena en Dolores Hidalgo, recordando que este templo es tanto un espacio de fe como un ícono de la historia nacional.

