Redacción: Michelle Velázquez Belmont
El Centro Fotográfico Manuel Álvarez Bravo alberga una inédita exhibición que reúne desde placas médicas de Frida Kahlo hasta estudios técnicos de arte sacro y capturas de escáneres aduanales. Esta propuesta artística constituye la primera investigación visual enfocada en el impacto de la radiación electromagnética dentro de la plástica y la fotografía en el país. Enmarcada en las celebraciones por las tres décadas del recinto anfitrión y las dos décadas del Centro de las Artes de San Agustín, la muestra congrega la producción de dieciocho creadores junto a la labor de dos laboratorios dedicados a la autenticación de piezas artísticas, abordando tópicos como la fragilidad del organismo, el deceso, el control social y el resguardo de la herencia cultural.
Los directivos explican que la tecnología radiográfica se integró con facilidad en una iconografía nacional fuertemente vinculada con la muerte y las osamentas, herencia visible desde el pasado prehispánico hasta las célebres ilustraciones de José Guadalupe Posada. De este modo, la técnica se transformó en una herramienta conceptual para indagar en fenómenos como las patologías corporales, los desplazamientos forzados, las agresiones sociales y la búsqueda de la identidad.
El recorrido agrupa piezas de figuras históricas de la lente y las artes, entre ellos Manuel Álvarez Bravo, quien experimentó con las placas clínicas como recursos expresivos abstractos, además de piezas de Graciela Iturbide, Francisco Toledo, Gilberto Chen y Carla Rippey, que retratan la dimensión orgánica del dolor y la memoria compartida.
Por otro lado, la vertiente enfocada en los mecanismos de control fronterizo y la migración queda de manifiesto mediante los trabajos de Gerardo Suter, Mauricio Alejo y Noelle Mason, quienes integran la estética de los puntos de revisión vehicular y de equipajes al discurso artístico.
En un sentido más actual, fotógrafos como Yael Martínez y Luvia Lazo reinterpretan estas tecnologías invisibles para reflexionar sobre las pérdidas afectivas, las huellas de la violencia y las dinámicas comunitarias. El proyecto curatorial también conmemora el aniversario ciento treinta del hallazgo de esta radiación incorporando miradas de artistas como Omar Barquet y Silvia Andrade. Asimismo, un módulo particular se enfoca en el análisis científico aplicado a la restauración de reliquias devocionales, donde las placas revelan modificaciones históricas, deterioros ocultos y métodos de fabricación de los objetos litúrgicos.
La exhibición finaliza de forma emblemática con el registro de la columna de Frida Kahlo capturado a mediados del siglo pasado, objeto que simboliza la metamorfosis de la herramienta diagnóstica en un potente emblema estético. La selección, coordinada por Daniel Brena, permanecerá abierta sin costo en la capital oaxaqueña hasta principios de septiembre.

