Redacción: Amairany Ramírez
Descubre cómo las alcaldías de la CDMX fortalecerán la prevención ante las lluvias extremas tras la aprobación de nuevas reformas legales en el Congreso local para mitigar inundaciones.
En un movimiento legislativo crucial para la resiliencia urbana de la capital, el Congreso de la Ciudad de México ha dado un paso firme para transformar la manera en que la metrópoli enfrenta la temporada de meteoros. Este martes, durante una Sesión Ordinaria, el Pleno legislativo aprobó por unanimidad —con un respaldo total de 54 votos a favor— una serie de reformas al Artículo 49 de la Ley de Mitigación y Adaptación al Cambio Climático y Desarrollo Sustentable.
La esencia de esta reforma radica en un cambio de paradigma: las 16 alcaldías capitalinas dejarán de ser entes reactivos para convertirse en actores preventivos centrales. A partir de ahora, cada demarcación territorial tiene la obligación legal de integrar medidas específicas para la gestión de riesgos ante precipitaciones de gran intensidad dentro de sus programas rectores de política climática.
Un enfoque de proximidad ciudadana El dictamen, impulsado y fundamentado en tribuna por el diputado Andrés Sánchez Miranda, Secretario de la Comisión de Preservación del Medio Ambiente, destaca que las alcaldías son las autoridades con mayor cercanía a los ciudadanos y, por ende, las primeras respondientes ante las crisis. El legislador enfatizó que la intención no es desplazar las funciones de la Secretaría de Gestión Integral del Agua (SEGUIAGUA), sino complementar sus esfuerzos.
“La idea es que las alcaldías no únicamente esperen que SEGUIAGUA resuelva las cosas”, puntualizó el diputado, señalando que los gobiernos locales deben ser el motor principal para evitar que las calles se conviertan en ríos ante los encharcamientos e inundaciones que, año con año, se vuelven más severos.
La urgencia climática en cifras La reforma no es una medida aislada, sino una respuesta a datos alarmantes proporcionados por organismos internacionales y nacionales. Durante la sesión, se advirtió que, según la Organización Meteorológica Mundial, la frecuencia de lluvias extremas se ha duplicado desde el inicio del siglo XXI y se espera que esta tendencia se triplique en las próximas tres décadas.
A nivel local, el panorama es igualmente desafiante. El Centro Nacional de Prevención de Desastres (CENAPRED) ha documentado que las inundaciones en zonas urbanas han crecido un 40 por ciento. Este fenómeno no solo pone en riesgo la integridad física de los habitantes, sino que representa un golpe económico masivo, estimado en cerca de 30 mil millones de pesos en pérdidas a nivel nacional.
Hacia una nueva realidad urbana La Ciudad de México enfrenta hoy un clima más extremo, caracterizado no solo por aguaceros torrenciales, sino también por temperaturas inusualmente altas. Esta “nueva realidad climatológica” exige que la infraestructura y la administración pública se adapten rápidamente para proteger a la población. Con esta aprobación, se busca que las 16 demarcaciones diseñen planes de contingencia que permitan una gestión de riesgos mucho más eficiente, reduciendo el impacto de los desastres naturales en la economía y la vida cotidiana de las y los chilangos.
¿Te gustó nuestra nota? ¡Contáctanos y deja tu comentario! AQUÍ
Conoce nuestra red ANCOP Network AQUÍ

