Redacción Carlos Villa
Derivado de la pasada aprobación de impuestos especiales a algunos productos, la inflación y el índice Nacional de Precios al Consumidor han registrado en enero algunas variaciones, que se ven traducidas al momento de adquirir lo esencial.
Cada que los niveles inflacionarios tienden a aumentar, por supuesto que las bolsas, las finanzas y muchos otros indicadores macroeconómicos también sufren una alteración, sin embargo, de la forma más palpable quienes más lo resienten son los bolsillos y las carteras de los mexicanos, que en cada decisión notan cómo de un día a otro los precios cambian.
Como parte de la aprobación del incremento del impuesto especial a producción y servicios (IEPS), por el Poder Legislativo, unos de los muchos productos que elevaron su precio fueron los cigarros y los refrescos embotellados, así como el sector restaurantero, frutas, verduras y precios de electricidad y vivienda propia.
Afirmó el INEGI esta mañana cómo variaron los indicadores inflacionarios en este primer panorama del 2026, tan solo en enero la inflación aumentó considerablemente con un 0.38% respecto a diciembre del año anterior. Situándose así en un nivel del 143.58.
Derivado de estos ajustes, el indicador macroeconómico que mide entre otras cosas, los estándares para la canasta básica, el Índice Nacional de Precios Al Consumidor (INPC) pasó de un 3.59 a un ligero aumento del 0.20 ahora con un 3.79% y con ello, algunos de los precios de ciertos productos también fueron al alza.
Es el caso de los cigarros, que aumentaron un 14.51% o los refrescos embotellados, que subieron un 5.53%, además de productos indispensables para el consumo diario como es el limón, que, a pesar de todas las amenazas del crimen organizado, por mencionar entidades como Morelos, que sus productores atraviesan para cosecharlo, sigue llegando a las mesas de las familias mexicanas, pero este mes con un alza del 21.21%
El plátano también llegó considerablemente a la cima ascendiendo con un 12.96%, aunque otros productos perecederos les fue mejor, o bien, no tan mal. En el caso del chile serrano éste descendió un 25.51% al igual que la lechuga y la col, que también disminuyeron un pequeño 10.43%, seguido de algunas otras legumbres que lo hicieron en un 3.85%
En el caso de la inflación subyacente, aquel indicador que no incluye a los precios de electricidad al ser de mayor elasticidad, su porcentaje se ubicó por encima del promedio general con un 4.52% pero con un aumento mensual del 0.99%. la vivienda propia también elevó su costo con un 0.29%.
Aunque de forma contraria, en sectores como el transporte aéreo y los servicios turísticos tuvieron una significativa disminución, con una baja del 36.64% y un 8.79% respectivamente.
En el caso de las entidades de la república, destacan los del sureste, aquellos que conforman la península como Yucatán, Campeche y Quintana Roo fueron al alta con un promedio del 1.10% entre las tres. Contrario al caso de los estados norteños como Baja California Sur y Durango que registraron una baja media del 0.05%.
Así es como se sitúa el indicador macroeconómico inflacionario con mira a los restantes meses del año, donde aumentos o decrementos podrán verse reflejados en el intercambio comercial que ocurre diario entre productores y consumidores en cualquier mercado del país.
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