Redacción Litzury Gamboa
Los mercados financieros globales y las principales divisas reaccionaron con un marcado optimismo bursátil tras darse a conocer los resultados preliminares de las elecciones intermedias en Estados Unidos, jornada electoral que dejó una nueva reconfiguración política en el Poder Legislativo de la nación norteamericana al otorgar la mayoría a la bancada del Partido Demócrata en la Cámara de Representantes y el Senado, las cuales integran el Congreso estadounidense.
De acuerdo con el comportamiento de los indicadores financieros registrado este 4 de noviembre de 2026 en los principales centros bursátiles, el dólar estadounidense experimentó un debilitamiento generalizado a nivel internacional al perder un 0.44 por ciento frente al franco suizo y un 0.17 por ciento ante el yen japonés, divisas habitualmente utilizadas como activos de refugio por los inversionistas internacionales durante periodos de incertidumbre política y ajustes regulatorios en las grandes potencias.
En el mercado cambiario local, el peso mexicano logró aprovechar de manera inmediata el entorno favorable hacia los activos de mayor riesgo, registrando una importante apreciación del 0.9 por ciento frente a la divisa estadounidense. La moneda nacional se cotizó en un nivel promedio de 18.65 unidades por dólar durante las primeras operaciones bancarias celebradas en la capital mexicana, impulsada por la expectativa de los agentes económicos de que la nueva integración del Congreso genere contrapesos institucionales directos a las políticas comerciales e industriales del gobierno federal.
Por su parte, la Bolsa de Nueva York reaccionó de forma sumamente positiva durante la apertura de la jornada bursátil en Wall Street. El índice industrial Dow Jones encabezó los avances globales al registrar un alza de 1.96 por ciento, seguido por el indicador S&P 500 con un incremento de 1.13 por ciento y el sector tecnológico representado por el Nasdaq Composite con una ganancia de 1.03 por ciento.
Especialistas financieros coincidieron en que este escenario electoral reduce de manera considerable la volatilidad en el tipo de cambio y elimina la incertidumbre sobre eventuales reformas fiscales o comerciales unilaterales, otorgando mayor certidumbre operativa al sector empresarial y fortaleciendo los flujos de inversión internacional hacia las economías emergentes de cara al cierre de año.

