Redacción: MaJo Gutiérrez
La Secretaría de Cultura de México ha tomado control de un inmueble federal de 28,874 metros cuadrados en la Segunda Sección del Bosque de Chapultepec, un terreno que es ocupado parcialmente por el Papalote Museo del Niño. La decisión fue publicada en el Diario Oficial de la Federación (DOF), donde se indica que el inmueble, ubicado en Avenida Constituyentes 270, será destinado a actividades culturales, educativas, artísticas y de preservación patrimonial. El acuerdo establece que la Secretaría no será la propietaria del terreno, pero sí tendrá el derecho de uso y la responsabilidad de cubrir todos los gastos de mantenimiento y servicios.
El acuerdo administrativo detalla que la Secretaría de Cultura deberá realizar las gestiones necesarias para regularizar la superficie que utiliza el Museo Interactivo Infantil A.C., mejor conocido como Papalote Museo del Niño. Si bien el documento oficial menciona la intención de regularizar la situación, no se especifican los detalles sobre el futuro del museo infantil dentro de este nuevo esquema administrativo. La incertidumbre sobre el impacto que tendrá esta medida en las operaciones y la permanencia del museo ha generado interrogantes entre el público y la comunidad cultural.
Además de asumir la custodia y vigilancia del terreno, la Secretaría de Cultura se ha comprometido a gestionar todos los permisos y licencias necesarios para cualquier obra de construcción, reconstrucción, modificación, adaptación o mantenimiento en el inmueble. Esta nueva responsabilidad se suma a la administración de nuevos terrenos federales que se le han asignado a la dependencia en el último periodo. La decisión se da en un momento en el que, según el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación de 2026, la Secretaría de Cultura enfrentaría un recorte en su presupuesto.
La consignación de este emblemático espacio a la Secretaría de Cultura subraya el interés del gobierno en fortalecer la infraestructura cultural del país. No obstante, la falta de claridad sobre la situación de este inmueble mantiene la atención sobre cómo se desarrollarán los próximos pasos en este proceso. El acuerdo representa una expansión en las responsabilidades de la dependencia, que ahora deberá equilibrar sus nuevos compromisos con un posible ajuste en su presupuesto, mientras se define el destino de una de las instituciones culturales más queridas por las familias mexicanas.

