Redacción Leo Garfias
La movilidad volvió a colocarse en el centro del debate político en Nuevo León luego de que el senador Waldo Fernández afirmara que el estado atraviesa una crisis derivada de la ausencia de una política pública integral para atender los problemas de transporte y desplazamiento de millones de ciudadanos.
Fernández señaló que los habitantes de la zona metropolitana continúan enfrentando largos tiempos de traslado, saturación en el transporte público y dificultades para desplazarse de manera eficiente. A su juicio, estos problemas reflejan que las decisiones tomadas en los últimos años no han sido suficientes para mejorar la calidad de vida de quienes diariamente utilizan el sistema de movilidad para acudir al trabajo, la escuela o realizar otras actividades.
El senador también cuestionó el uso de los recursos destinados a infraestructura y transporte, al considerar que la inversión realizada no se ha traducido en mejoras perceptibles para la ciudadanía. En ese sentido, pidió revisar la manera en que se han ejecutado los proyectos relacionados con movilidad y evaluar si realmente están resolviendo los problemas de fondo que enfrenta el estado.
Otro de los puntos abordados por Fernández fue la necesidad de construir una estrategia de largo plazo que no dependa únicamente de obras aisladas. Explicó que una política de movilidad debe integrar distintos medios de transporte, mejorar la conectividad entre municipios y facilitar los traslados diarios de la población, además de contemplar soluciones para peatones, ciclistas y usuarios del transporte público.
Las declaraciones del legislador ocurren en un momento en el que Nuevo León mantiene diversos proyectos de infraestructura relacionados con la expansión del sistema de transporte y la preparación de la entidad rumbo a eventos internacionales como la Copa Mundial de la FIFA 2026. Sin embargo, Fernández insistió en que estos proyectos deberán acompañarse de una planeación eficiente para evitar que los problemas actuales continúen afectando a la población.
El tema de la movilidad ha sido uno de los principales desafíos para la zona metropolitana de Monterrey durante los últimos años debido al crecimiento urbano, el aumento del parque vehicular y la alta demanda del transporte público. Estas condiciones han generado constantes discusiones entre autoridades, especialistas y representantes políticos sobre las mejores alternativas para ofrecer un servicio más eficiente y reducir los tiempos de traslado.
Fernández reiteró que mejorar la movilidad no solo implica construir nuevas obras, sino también desarrollar políticas públicas bien coordinadas que permitan aprovechar la infraestructura existente, optimizar el transporte colectivo y ofrecer alternativas que beneficien a todos los sectores de la población. Desde su perspectiva, atender este problema será fundamental para elevar la competitividad del estado y mejorar la calidad de vida de los habitantes.

