Redacción: Carolina Herrera
La optimización de la salud cerebral es esencial en la construcción de una identidad personal y la capacidad de mantener una estabilidad cognitiva. Según el doctor Charan Ranganath, especialista en neurociencia de la Universidad de California, cuidar de este proceso es esencial para mantener la autonomía y el sentido de continuidad a lo largo de la vida.
La pérdida de un proceso primordial como es la memoria episódica, un procedimiento que permite captar información en un contexto para interpretar el presente y poder actuar en un futuro, puede afectar el propio eje de identidad. Un deterioro severo, implica una desconexión con tu personalidad y el presente, creando una gran dificultad para mantener autonomía y tomar decisiones propias.
El estilo de vida influye de una manera decisiva en la salud de la memoria, al igual que la detección y el tratamiento necesario de las condiciones médicas, según explicó el neurocientífico, muchos de los factores más importantes están relacionados simplemente con la salud. Entre los principales factores destacan: mantener un buen descanso, realizar actividad física de forma regular, fomentar la interacción social, estimular la mente, llevar una alimentación equilibrada, evitar el tabaquismo y reducir o eliminar el consumo de alcohol.
Para un mejoramiento en la memoria existen prácticas interesantes, en el marco de Predicción, Evaluación, Curiosidad y Exploración (PACE) de Ranganath y el investigador Matthias J. Gruber, explican el vínculo que tiene la curiosidad y la dopamina fortaleciendo la neuroplasticidad. Este modelo describe cómo el cerebro al enfrentarse a nuevas experiencias con la mentalidad de aprender a cada error, se estimulan los circuitos cerebrales vinculados al aprendizaje y la curiosidad por ese campo desconocido ayuda a potenciar la memoria dependiente del hipocampo. “Cuando más curiosa se ve la gente, más activa se ve”, afirma Ranganath.
La calidad de los recuerdos puede fragmentarse, haciendo que compitan unos con otros gracias a la pérdida de atención y de priorización.“La multitarea es mala para la memoria. Punto.” advierte el neurocientífico explicando que interrumpe la formación de recuerdos coherentes, aumenta el estrés y agota el control cognitivo, por lo que recomienda hacer una tarea a la vez. Por otro lado, el uso constante de dispositivos y tomar fotos sin atención plena ayuda a disminuir la capacidad de formar recuerdos auténticos, ya que el interés se desvía a capturar un recuerdo antes de experimentarlo.
Mantener la memoria saludable no solo ayuda a preservar la identidad y la autonomía, sino que también potencia la calidad de las experiencias diarias. Pequeños cambios en hábitos, atención y curiosidad pueden marcar la diferencia para un envejecimiento cerebral más saludable.
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