Redacción: Guicel Garrido
El campeón unificado de peso semipesado, Dmitry Bivol, enfrenta un ultimátum de la Organización Mundial de Boxeo (OMB) que podría costarle todos sus cinturones. Tras revelar en redes sociales que se sometió a una cirugía por una lesión crónica en la espalda, el boxeador ruso ha sido notificado oficialmente para que presente pruebas médicas que justifiquen su estado físico. La OMB le ha dado un plazo de solo 10 días hábiles para entregar un informe detallado que incluya su diagnóstico, el plan de tratamiento y un pronóstico de recuperación. El incumplimiento de esta orden resultaría en la pérdida de sus títulos y la renuncia de sus derechos como campeón.
La situación de Bivol se ha complicado desde su última pelea el 22 de febrero, cuando derrotó a Artur Beterbiev para unificar los títulos de las 175 libras. Desde ese combate, no ha realizado ninguna defensa oficial de sus cinturones. Además de la presión de la OMB, la Federación Internacional de Boxeo (FIB) también ha puesto a su retador obligatorio, Michael Eifert, en espera. La defensa contra el boxeador alemán estaba cerca de llegar a una subasta, pero Bivol anunció que debía operarse, afirmando que ha arrastrado la lesión durante gran parte de su carrera.
Este panorama ha puesto en el punto de mira a otros boxeadores de la división. Actualmente, la OMB tiene un título interino que pertenece al británico Callum Smith. Si Bivol no cumple con los requisitos médicos o si se confirma que su baja será prolongada, Smith podría ser ascendido a campeón absoluto. La carta oficial de la OMB, dirigida al representante de Bivol, Vadim Kornilov, es muy clara: “El señor Bivol debe presentar una explicación médica detallada, incluyendo el proceso de recuperación y opinión médica sobre cuándo podrá volver a competir”.
El destino de los títulos de Bivol ahora depende de su capacidad para demostrar que está en un proceso de recuperación genuino y que podrá regresar al ring a tiempo. La continuidad del campeón en la cima no se decidirá sobre el cuadrilátero, sino fuera de él. El mundo del boxeo está a la espera de una pronta resolución que definirá el futuro de los cinturones de las 175 libras.

