Redacción Marlone Serrano
El bolsillo de los hogares mexicanos enfrenta un nuevo desafío: el gas LP alcanzó su nivel más alto en los últimos cinco años. De acuerdo con la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC), desde el pasado 19 de agosto el litro pasó de 2.31 a 3.51 pesos, un ajuste que, aunque pensado para apoyar a los distribuidores, afecta de manera directa a millones de familias.
“Si ya de por sí la gasolina magna se encareció, ahora el gas viene a complicar aún más el presente de la economía social”, señaló Cuauhtémoc Rivera, presidente del organismo.
Impacto en estados y ciudades
En Baja California, el precio ya supera los 23 pesos por litro, mientras que en la Ciudad de México ronda los 20 pesos. Este incremento no solo encarece el consumo doméstico, también repercute en la distribución de mercancías y en los costos de transporte.
La canasta básica también sube
La ANPEC reportó que, de julio a agosto, la canasta básica alimentaria aumentó 0.12%, alcanzando un promedio de 1,966.36 pesos. Los estados más afectados fueron Oaxaca, Nayarit, Yucatán, Colima y Campeche.
Entre los productos con mayores incrementos destacan:
- Sal de mesa: +7.11%
- Naranja: +6.06%
- Galletas: +5.55%
- Jabón de baño: +4.54%
- Avena: +4.10%
Una presión extra en el regreso a clases
El alza ocurre en pleno regreso a clases, un periodo en el que las familias ya enfrentan gastos por útiles escolares y transporte. Ahora, con el aumento del gas LP y el encarecimiento de productos básicos, la economía de millones de hogares mexicanos se encuentra bajo una presión aún mayor.
El ajuste confirma la tendencia inflacionaria que afecta a los sectores más vulnerables, y obliga a las familias a reorganizar su presupuesto ante un escenario de precios cada vez más elevados.

