El Banco Central ruso flexibiliza su política monetaria mientras la inflación pierde impulso

Redacción:  Javier Escárcega  

El banco central de Rusia recortó su tasa de interés clave en 50 puntos básicos, situándola en 16%, una decisión ampliamente anticipada por los analistas y adoptada en un contexto de desaceleración inflacionaria y bajo crecimiento económico. El anuncio coincidió con una conferencia de prensa del presidente Vladimir Putin, quien vinculó la ralentización económica a las medidas monetarias restrictivas implementadas para contener el alza de los precios. 

La reducción de la tasa clave refleja el intento de las autoridades monetarias rusas por equilibrar el control de la inflación con la necesidad de estimular una economía que crece alrededor del 1%. Aunque la inflación muestra señales de desaceleración, el banco central subrayó que los riesgos siguen presentes, particularmente por factores fiscales y geopolíticos que podrían alterar la trayectoria prevista. 

En su comunicado, el banco central señaló que los indicadores subyacentes del crecimiento de los precios disminuyeron en noviembre. Sin embargo, también reconoció que las expectativas inflacionarias han aumentado ligeramente en los últimos meses, lo que limita el margen para una flexibilización monetaria más agresiva en el corto plazo. 

La institución anticipó un repunte temporal de la inflación a inicios de 2026, asociado principalmente a incrementos impositivos, antes de retomar una senda descendente que permitiría alcanzar el objetivo del 4% en 2027. No obstante, el propio banco advirtió que los factores geopolíticos continúan siendo una fuente relevante de incertidumbre. 

La gobernadora Elvira Nabiullina adoptó un tono prudente al señalar que es prematuro declarar la victoria sobre la inflación. Comparó el proceso con una carrera de resistencia, subrayando que “un mes de baja inflación no es suficiente” para garantizar la estabilidad de precios, una señal clara de que futuros recortes dependerán de datos consistentes. 

Tras el anuncio, el rublo ruso se apreció un 0,8% frente al dólar y un 0,5% frente al yuan, apoyado por las altas tasas y la caída de las importaciones. Aun así, algunos economistas consideraron la decisión insuficiente, argumentando que una tasa de entre 12% y 13% sería necesaria para impulsar el crecimiento, y calificaron el recorte como negativo para las expectativas del mercado. 

Durante la conferencia telefónica anual, ciudadanos expresaron su desconfianza hacia las cifras oficiales, señalando que el aumento en los precios de alimentos básicos supera ampliamente el crecimiento de los salarios. Putin reconoció que la inflación promedio no refleja el impacto real en todos los hogares, especialmente aquellos cuya canasta de consumo está dominada por productos proteínicos, admitiendo que esta presión sobre los presupuestos familiares “no tiene nada de bueno”. 

¿Te gustó nuestra nota? ¡Contáctanos y deja tu comentario! AQUÍ

Conoce nuestra red ANCOP Network AQUÍ

Post Views292 Total Count

Entradas relacionadas