El dispositivo que podría abrir la puerta al primer trasplante completo de ojo humano

Redacción: Fer Valdep 

Investigadores de la Universidad de Miami, en colaboración con el Bascom Palmer Eye Institute y la Miller School of Medicine, han desarrollado el eye-ECMO, un dispositivo portátil capaz de bombear sangre oxigenada a un ojo donado para mantenerlo funcional fuera del cuerpo durante varias horas. El equipo presentó el aparato como un paso clave para intentar trasplantes oculares completos que, hasta ahora, han sido inviables.  

El motivo por el que no ha existido un trasplante de ojo exitoso es la enorme sensibilidad de la retina. Este tejido transforma la luz en señales nerviosas y necesita un flujo constante de sangre oxigenada. Incluso una breve interrupción en la perfusión destruye de forma irreversible su capacidad funcional, lo que hace que conservar todo el globo ocular fuera del cuerpo sea extraordinariamente difícil.  

El eye-ECMO está inspirado en las máquinas de oxigenación por membrana usadas en cirugía cardiopulmonar. Bombea una mezcla de sangre oxigenada y una solución a través de una diminuta cánula creada con impresión 3D, asegurando una circulación continua dentro y fuera del ojo. Además, el equipo desarrolló un soporte portátil, el eye-HOLDER, que permite transportar el ojo de forma segura entre quirófanos o laboratorios sin perder un solo minuto de viabilidad. 

En la primera prueba práctica, autorizada en el ojo de un donante fallecido, cirujanos, neurocirujanos, ingenieros y técnicos conectaron el globo ocular al eye-ECMO y lo colocaron en el eye-HOLDER. Tras varias horas fuera del cuerpo, el tejido seguía siendo viable y la retina mostró un funcionamiento normal, lo que se confirmó al rastrear un colorante fluorescente a través de sus vasos (un hito que, según los investigadores, no se había logrado antes en Estados Unidos y, posiblemente, en el mundo). 

A pesar del avance, el desafío más complejo permanece: cómo preservar y, sobre todo, reconectar eficazmente el nervio óptico, que es el conducto indispensable para transmitir la información visual desde la retina al cerebro. 
 
El proyecto cuenta con la financiación principal de la Advanced Research Projects Agency for Health (ARPA-H), que a finales de 2024 concedió al equipo más de cinco millones de dólares. 
 
Los investigadores estiman que podrían pasar hasta seis años antes de que el primer trasplante de ojo completo sea una realidad clínica. No obstante, mantener la vitalidad del ojo fuera del cuerpo no solo es un gran logro, sino que abre la puerta a una revolución en la medicina de trasplantes y en el tratamiento de la ceguera. 

¿Te gustó nuestra nota? ¡Contáctanos y deja tu comentario! AQUÍ

Conoce nuestra red ANCOP Network AQUÍ

Post Views490 Total Count

Entradas relacionadas