Redacción: Amairany Ramírez
La noche del sábado 28 de marzo de 2026 quedará marcada en la memoria de los mexicanos no solo por el resultado deportivo, sino por el significado simbólico de la reapertura del Estadio Banorte. Ante un recinto completamente abarrotado, las selecciones de México y Portugal igualaron 0-0 en un compromiso amistoso que sirvió como preparación crítica de cara a la próxima Copa del Mundo.
Desde el inicio del cotejo, el conjunto dirigido por el español Roberto Martínez impuso condiciones. Portugal, actualmente clasificada como la quinta mejor selección del mundo, dominó la posesión del esférico con un 61% frente a un 39% del equipo mexicano. A pesar de este control territorial, la falta de precisión frente al arco y la destacada actuación de la defensa local impidieron que el marcador se moviera.
Uno de los grandes protagonistas de la jornada fue el guardameta mexicano José Raúl Rangel, quien fue fundamental para mantener el arco invicto. “El Tala” intervino de manera providencial en varias ocasiones, destacando una atajada al minuto 12 tras un error defensivo que dejó a Bruno Fernandes en posición de remate, y una intervención final en el tiempo de compensación que evitó la caída del marco nacional en los últimos suspiros del juego.
Por su parte, el equipo comandado por Javier Aguirre mostró destellos de dinamismo, especialmente con el debut del mediocampista Álvaro Fidalgo y la participación de Brian Gutiérrez. No obstante, la generación de peligro real fue escasa durante el primer tiempo, lo que provocó los primeros abucheos de una afición que esperaba ver anotaciones en el regreso a casa de su selección.
En la segunda mitad, el ingreso de jugadores como Julián Quiñones y Armando “Hormiga” González revitalizó el ataque de México. Al minuto 80, se presentó la oportunidad más clara para los locales: tras un centro preciso de Quiñones, González realizó un remate de cabeza que pasó apenas a un costado del poste derecho de la portería defendida por Rui Silva.
A pesar del ambiente festivo inicial, la frustración por la falta de goles se hizo presente en las gradas. El público manifestó su descontento mediante abucheos al final del partido y la aparición intermitente del grito discriminatorio que las autoridades del estadio intentaron mitigar aumentando el volumen del sistema de sonido. Lamentablemente, la jornada también se vio empañada por la noticia del fallecimiento de un aficionado debido a una caída en la zona de palcos antes de iniciar el encuentro.
Este resultado mantiene la tendencia histórica de México de no poder vencer al combinado portugués, sumando ahora tres empates y tres derrotas en su historial. El proceso de Javier Aguirre continuará este martes cuando enfrenten a Bélgica en la ciudad de Chicago, buscando ajustar las piezas ofensivas necesarias para llegar en óptimas condiciones al partido inaugural del Mundial el próximo 11 de junio.

