La guerra en Medio Oriente provoca un giro inesperado en el mercado del petróleo 

Redacción Regina Melo 

La guerra entre Irán y sus adversarios en Medio Oriente no solo incrementó la tensión política en la región, sino que también cambió el comportamiento del mercado mundial del petróleo. A diferencia de otros conflictos, en esta ocasión no solo se vio afectada la oferta de crudo, sino también la demanda. Esto provocó un escenario poco común: había millones de barriles disponibles, pero menos compradores interesados en adquirirlos. 

Uno de los puntos más importantes del conflicto ha sido el estrecho de Ormuz, una vía marítima por donde pasa alrededor del 20% del petróleo que se comercializa en el mundo. Durante varios meses, las restricciones para navegar por esta zona complicaron la salida del crudo desde países como Irán, Qatar y Emiratos Árabes Unidos. Cuando el paso volvió a operar con mayor normalidad, el mercado esperaba un aumento en las ventas, pero ocurrió lo contrario. 

Más de 200 millones de barriles de petróleo que permanecían retenidos lograron salir al mercado internacional. Sin embargo, la demanda fue mucho menor de la esperada. De acuerdo con la firma especializada Kpler, empresas como Qatar Energy y Adnoc, de Emiratos Árabes Unidos, tuvieron que reducir el precio de su petróleo entre 6 y 9 dólares por barril para encontrar compradores, principalmente en países del sudeste asiático. Aun así, cerca de 18 millones de barriles siguen almacenados en buques a la espera de ser vendidos. 

Irán también enfrentó dificultades para colocar su producción. Después de recibir una exención temporal de sanciones por parte de Estados Unidos, consiguió exportar aproximadamente 70 millones de barriles. Sin embargo, prácticamente solo China mantuvo sus compras. Incluso ese país disminuyó considerablemente sus importaciones de petróleo iraní, al pasar de 1.5 millones de barriles diarios a 630 mil barriles por día durante el último mes, según datos de Kpler. 

Los especialistas señalan que China ha sido uno de los principales factores detrás de la disminución en la demanda mundial. Antes del conflicto, el país acumuló grandes reservas de petróleo y ahora utiliza esas existencias para abastecerse en lugar de aumentar sus importaciones. Según Goldman Sachs, China todavía cuenta con alrededor de 1,900 millones de barriles almacenados, suficientes para cubrir aproximadamente 117 días de consumo. 

Además, durante la guerra aumentó el uso de vehículos eléctricos en China, mientras el gobierno limitó la producción de gasolina, diésel y combustible para aviones en sus refinerías. Estos cambios también redujeron la necesidad de importar petróleo. Como resultado, JPMorgan calcula que la demanda mundial de crudo continúa alrededor de 4 millones de barriles diarios por debajo de los niveles registrados antes del inicio del conflicto. 

Se considera que la demanda podría recuperarse cuando China vuelva a comprar mayores cantidades de petróleo y otros países comiencen a reconstruir sus reservas estratégicas. En el caso de Estados Unidos, la Reserva Estratégica de Petróleo se encuentra en su nivel más bajo desde 1983, lo que podría obligar al país a incrementar sus compras en los próximos meses para reforzar sus inventarios. 

Mientras tanto, la incertidumbre continúa dominando el mercado energético. El precio del crudo Brent superó brevemente los 90 dólares por barril, reflejando la preocupación por la situación en Medio Oriente y el futuro del estrecho de Ormuz. Según expertos, mientras el conflicto continúe sin una solución definitiva, será difícil prever cuándo se estabilizarán la oferta, la demanda y los precios internacionales del petróleo. 

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