Redacción: Naomi Vargas
La polémica por el estado de salud de una osa negra americana en el Zoológico La Pastora de Monterrey desató indignación en redes sociales y obligó a las autoridades a salir a dar explicaciones. El video de la activista Cristina Marmolejo, donde se observa al ejemplar rodeado de moscas y en aparente abandono, generó una ola de denuncias ciudadanas y acusaciones de maltrato animal contra el recinto.
Ante los señalamientos, el zoológico aclaró en un comunicado que la osa fue rescatada en 2023 a petición de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), luego de haber sido encontrada en condiciones críticas de salud. Desde entonces, afirmaron que ha recibido atención veterinaria constante, medicamentos, alimentación especializada y adecuaciones en su espacio. Sin embargo, reconocieron que sus padecimientos son graves y en gran parte irreversibles, entre ellos una infección bacteriana, problemas renales, hepáticos y lesiones en la piel y las patas.
El recinto subrayó que cualquier decisión sobre la reubicación o el destino del ejemplar no le corresponde a ellos, sino a Profepa como autoridad competente. En ese sentido, anunciaron que este 25 de septiembre se llevará a cabo una reevaluación médica conjunta entre especialistas y la dependencia, con el objetivo de determinar los siguientes pasos siempre bajo criterios de bienestar animal.
La controversia coincidió con la inauguración del Centro Estatal de Atención Animal en Nuevo León, donde el gobernador Samuel García y su esposa Mariana Rodríguez destacaron una política de “cero tolerancias” frente al maltrato animal. Para muchos ciudadanos, el caso de la osa representa una prueba inmediata de la capacidad de las instituciones para hacer cumplir ese compromiso.
En las últimas horas, Parques y Vida Silvestre de Nuevo León también informó que asumirá la atención veterinaria especializada del ejemplar y que su futuro contempla dos posibles escenarios: una rehabilitación exitosa que permita su eventual liberación a su hábitat o la aplicación de cuidados paliativos permanentes. Lo que sí quedó descartado fue la eutanasia, asegurando que las autoridades trabajarán por garantizar la mayor calidad de vida posible para la osa que ya se ha convertido en símbolo de la exigencia social por un trato digno a los animales en cautiverio.

