Redacción: Daniela Paredes Rocha
El diputado Toño Carreño Sosa presentó una nueva iniciativa de reforma a la Ley de Educación para fortalecer la soberanía alimentaria, destacando la necesidad de incorporar estos tipos de conocimientos desde el nivel básico como un pilar clave para la salud pública.
De acuerdo con un comunicado, en tribuna dijo que este tema es fundamental para el bienestar de la gente, ya que la alimentación no es un lujo, sino un derecho humano. Para garantizarlo de manera efectiva, dijo, se requiere más alimento en la mesa y más aprendizaje.
El legislador por Movimiento Ciudadano recordó que en Michoacán se enfrenta una realidad compleja y desigual: en las zonas rurales persisten altos índices de desnutrición, mientras que en el entorno urbano aumenta la obesidad y las enfermedades metabólicas. Esta paradoja, señaló, solo puede verse y resolverse desde la educación.
Afirmó que la escuela es un lugar más poderoso para sembrar hábitos saludables. Si desde la infancia se enseña sobre nutrición, agroecología, prevención de la obesidad y soberanía alimentaria, se estará invirtiendo en un cambio poderoso y duradero.
“No se trata solo de clases teóricas; propongo que este aprendizaje sea vivencial, mediante huertos escolares, ferias de alimentos saludables, talleres de cocina tradicional, visitas a productores locales y proyectos comunitarios. Así los estudiantes no solo comprenden los nutrientes, sino también el valor cultural de lo local”.
Los datos respaldan la urgencia: más del 24% de la población michoacana vive con carencia para tener alimentos nutritivos, de acuerdo con el CONEVAL, y más del 35% de los niños en edad escolar tiene sobrepeso u obesidad, según el Instituto Nacional de Salud Pública. Estos porcentajes reflejan no solo la desigualdad económica, sino también la pérdida de un enfoque educativo que conecte producción, consumo y salud.
Además, mencionó que la soberanía alimentaria, el derecho de los pueblos a definir cómo hacen y consumen sus alimentos, es importante para la identidad y autonomía. Michoacán tiene una exquisita riqueza agrícola y gastronomía: la milpa, huertos familiares, sabores tradicionales y originales. Al presentar estos elementos en las escuelas, fortalecerá la cultura, defenderá el territorio y volverá la economía local.
Sí se puede lograr, fomentar cooperativas escolares y proyectos comunitarios que en conjunto los jóvenes y los productores y todos, hagan un diseño curricular con la Secretaría de Educación, la de Salud y la del Bienestar. De esta forma se vinculan conocimientos científicos, saberes tradicionales y políticas públicas para tener una estrategia coherente, territorial e inclusiva, con la consecuencia de capacitar a los docentes y elaborar materiales adaptados a la región y lenguas originarias, promoviendo la interculturalidad y diversidad.


